Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de julio de 2026
Lo curioso es que mientras la Fiscalía se acuerda de que existe una hermana de Lozoya, en el Congreso discuten modelos de gestión de desastres y el clima en Ciudad Juárez amenaza con lluvia y calor. Pero claro, lo que importa es que el apellido Lozoya vuelve a sonar, como una canción que ya nos sabíamos de memoria y que nadie quiere volver a escuchar. La justicia selectiva no es noticia; es tradición.
Y para rematar, aparece un partido nuevo llamándose “Somos México” y prometiendo restaurar la República. Como si la República fuera una receta de cocina que se nos quemó y basta con un nuevo chef. Lo mismo decían los partidos anteriores antes de convertirse en lo mismo que criticaban. Pero bueno, siempre es más fácil vender esperanza que resultados. Mientras tanto, el T-MEC sigue ahí, tambaleándose entre declaraciones de Trump y promesas de Ebrard, y los políticos locales se acusan de traición como si el tratado fuera un trofeo de fútbol.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es inevitable: vemos nítido el desastre que dejamos atrás, pero el parabrisas sigue empañado. Detenemos a la hermana de un corrupto, aparecen nuevos salvadores de la patria, y los mismos de siempre siguen moviendo los hilos. La pregunta no es si algo va a cambiar, sino si el espejo algún día nos devolverá una imagen que no haya que limpiar con resignación.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de julio de 2026
Lo curioso es que mientras la Fiscalía se acuerda de que existe una hermana de Lozoya, en el Congreso discuten modelos de gestión de desastres y el clima en Ciudad Juárez amenaza con lluvia y calor. Pero claro, lo que importa es que el apellido Lozoya vuelve a sonar, como una canción que ya nos sabíamos de memoria y que nadie quiere volver a escuchar. La justicia selectiva no es noticia; es tradición.
Y para rematar, aparece un partido nuevo llamándose “Somos México” y prometiendo restaurar la República. Como si la República fuera una receta de cocina que se nos quemó y basta con un nuevo chef. Lo mismo decían los partidos anteriores antes de convertirse en lo mismo que criticaban. Pero bueno, siempre es más fácil vender esperanza que resultados. Mientras tanto, el T-MEC sigue ahí, tambaleándose entre declaraciones de Trump y promesas de Ebrard, y los políticos locales se acusan de traición como si el tratado fuera un trofeo de fútbol.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es inevitable: vemos nítido el desastre que dejamos atrás, pero el parabrisas sigue empañado. Detenemos a la hermana de un corrupto, aparecen nuevos salvadores de la patria, y los mismos de siempre siguen moviendo los hilos. La pregunta no es si algo va a cambiar, sino si el espejo algún día nos devolverá una imagen que no haya que limpiar con resignación.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

