Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de julio de 2026
Uno pensaría que después del caso del exdirector de Pemex, la familia habría aprendido a viajar con discreción. Pero no: Gilda Susana aterrizó en el AICM y la Fiscalía la estaba esperando con la paciencia de un cazador que sabe que la presa siempre vuelve al mismo bebedero. Puede que sea justicia, puede que sea teatrito político, pero lo cierto es que el aeropuerto ya parece el set de grabación de una serie de Netflix que nadie termina de entender.
Mientras tanto, en Chihuahua, los famosos ‘Marubots’ —con ese nombre que suena a robot de feria o a juguete descompuesto— intentan darle impulso a la Gobernadora. Un ejército sin alma, dice la nota, y uno piensa: ¿qué ejército tiene alma en este país? Ni los soldados de juguete, ni los generales de escritorio. La política mexicana es una partida de ajedrez donde las piezas son de plástico barato y alguien ya se robó la reina.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es incómoda porque muestra todo lo que dejamos atrás: a Lozoya y su hermana, a los Marubots tropezando con sus propios cables, a un país que corre hacia ningún lado mientras ve el paisaje por el retrovisor. Pero lo peor no es lo que vemos, sino saber que, aunque volteenos, ya es demasiado tarde para cambiar la ruta. Y el camino sigue lleno de baches, promesas rotas y políticos que confunden la velocidad con el progreso.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de julio de 2026
Uno pensaría que después del caso del exdirector de Pemex, la familia habría aprendido a viajar con discreción. Pero no: Gilda Susana aterrizó en el AICM y la Fiscalía la estaba esperando con la paciencia de un cazador que sabe que la presa siempre vuelve al mismo bebedero. Puede que sea justicia, puede que sea teatrito político, pero lo cierto es que el aeropuerto ya parece el set de grabación de una serie de Netflix que nadie termina de entender.
Mientras tanto, en Chihuahua, los famosos ‘Marubots’ —con ese nombre que suena a robot de feria o a juguete descompuesto— intentan darle impulso a la Gobernadora. Un ejército sin alma, dice la nota, y uno piensa: ¿qué ejército tiene alma en este país? Ni los soldados de juguete, ni los generales de escritorio. La política mexicana es una partida de ajedrez donde las piezas son de plástico barato y alguien ya se robó la reina.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es incómoda porque muestra todo lo que dejamos atrás: a Lozoya y su hermana, a los Marubots tropezando con sus propios cables, a un país que corre hacia ningún lado mientras ve el paisaje por el retrovisor. Pero lo peor no es lo que vemos, sino saber que, aunque volteenos, ya es demasiado tarde para cambiar la ruta. Y el camino sigue lleno de baches, promesas rotas y políticos que confunden la velocidad con el progreso.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

