Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
10 de junio de 2026
Lo más bonito de todo es que el gobierno federal cree que mandar a Roberto Lazzeri como embajador a Estados Unidos va a calmar a Trump. Claro, como si el problema fuera que no tenemos un buen embajador y no que al vecino le vale madre la diplomacia porque ya anda en modo campaña y necesita golpear al narco mexicano aunque sea con declaraciones. Y mientras tanto, en Chihuahua, Felipe Calderón gobierna de facto —según dicen los que saben—, pero nadie se atreve a decir su nombre en voz alta porque luego resulta que el pasado vuelve como un zombie y se sienta en la silla de gobernador sin haber ganado elección.
Lo del megaoperativo en Ciudad Juárez contra “La Empresa” suena a nombre de villano de telenovela, pero la realidad es que detuvieron a 15 personas y la ciudad perdió 38 mil empleos formales en dos años. Eso es como echarle una cubeta de agua a un incendio forestal: te sientes útil, pero el fuego ya lleva media hora adelante. Y mientras tanto, la deuda pública crece más rápido que la economía, como un adolescente que come pizzas y no hace ejercicio. Pero hey, Mercado Libre anuncia una inversión millonaria, así que ya podemos comprar todo lo que no tenemos con tarjeta de crédito.
La reforma judicial, esa joyita de la 4T, ya está siendo analizada por expertos que advierten que los nuevos jueces van a estar más verdes que un aguacate en mayo. Pero tampoco nos hagamos bolas: aquí lo que importa es que todo esté listo para el Mundial, aunque los maestros estén bloqueando carreteras y los normalistas tomen la México-Cuernavaca. El gobierno tiene 16 días para desactivar todas las protestas, según El País, porque después vienen los turistas y no podemos dar la imagen de un país en llamas mientras vendemos cerveza y playeras de la selección.
La realidad, vista desde el espejo retrovisor, es que siempre llegamos tarde. Las amenazas de Trump, las protestas, la economía tambaleante: todo estaba ahí desde hace meses, pero preferimos mirar hacia adelante, hacia el Mundial, hacia la promesa de una inversión, hacia el sueño de que un embajador nuevo va a resolver lo que no se ha podido arreglar en décadas. Y cuando volteamos al espejo, lo único que vemos es el humo de un país que arde mientras nosotros hacemos como que no huele a quemado. Eso sí: antes de que se acabe la gasolina, alcancen a comprar sus boletos para ver el partido inaugural. Que para eso estamos.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
10 de junio de 2026
Lo más bonito de todo es que el gobierno federal cree que mandar a Roberto Lazzeri como embajador a Estados Unidos va a calmar a Trump. Claro, como si el problema fuera que no tenemos un buen embajador y no que al vecino le vale madre la diplomacia porque ya anda en modo campaña y necesita golpear al narco mexicano aunque sea con declaraciones. Y mientras tanto, en Chihuahua, Felipe Calderón gobierna de facto —según dicen los que saben—, pero nadie se atreve a decir su nombre en voz alta porque luego resulta que el pasado vuelve como un zombie y se sienta en la silla de gobernador sin haber ganado elección.
Lo del megaoperativo en Ciudad Juárez contra “La Empresa” suena a nombre de villano de telenovela, pero la realidad es que detuvieron a 15 personas y la ciudad perdió 38 mil empleos formales en dos años. Eso es como echarle una cubeta de agua a un incendio forestal: te sientes útil, pero el fuego ya lleva media hora adelante. Y mientras tanto, la deuda pública crece más rápido que la economía, como un adolescente que come pizzas y no hace ejercicio. Pero hey, Mercado Libre anuncia una inversión millonaria, así que ya podemos comprar todo lo que no tenemos con tarjeta de crédito.
La reforma judicial, esa joyita de la 4T, ya está siendo analizada por expertos que advierten que los nuevos jueces van a estar más verdes que un aguacate en mayo. Pero tampoco nos hagamos bolas: aquí lo que importa es que todo esté listo para el Mundial, aunque los maestros estén bloqueando carreteras y los normalistas tomen la México-Cuernavaca. El gobierno tiene 16 días para desactivar todas las protestas, según El País, porque después vienen los turistas y no podemos dar la imagen de un país en llamas mientras vendemos cerveza y playeras de la selección.
La realidad, vista desde el espejo retrovisor, es que siempre llegamos tarde. Las amenazas de Trump, las protestas, la economía tambaleante: todo estaba ahí desde hace meses, pero preferimos mirar hacia adelante, hacia el Mundial, hacia la promesa de una inversión, hacia el sueño de que un embajador nuevo va a resolver lo que no se ha podido arreglar en décadas. Y cuando volteamos al espejo, lo único que vemos es el humo de un país que arde mientras nosotros hacemos como que no huele a quemado. Eso sí: antes de que se acabe la gasolina, alcancen a comprar sus boletos para ver el partido inaugural. Que para eso estamos.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

