Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
11 de junio de 2026
La estrategia es clara: mientras el mundo pone los ojos en el Estadio Ciudad de México, las madres buscadoras chocan contra vallas, los maestros de la CNTE negocian con Gobernación y los cárteles se alistan para demostrar que el “estado de derecho” es un adorno más de la decoración mundialista. Pero tranquilos, que ya ratificaron a Roberto Lazzeri como embajador en Estados Unidos. Un economista para dialogar con Trump, como si llevar un ábaco a una pelea de gallos fuera a servir de algo.
En Chihuahua, mientras tanto, capturaron a quince presuntos integrantes de “La Empresa”. Así, con nombre de corporativo, como si el crimen organizado hubiera contratado a un diseñador gráfico y a un coach de liderazgo. Pero no se preocupen: también habrá prótesis funcionales para quien las solicite, y el clima estará caluroso, perfecto para ir a la Plaza del Ángel a celebrar el Mundial. Porque sí, entre redadas y tratados, el futbol siempre encuentra la manera de distraernos.
Y hablando de distracciones, la Secretaría de Economía presume que eliminó burocracia y atrajo 8 millones de dólares. Ocho millones. Suena a mucho, hasta que recuerdas que Mercado Libre anunció una inversión histórica —de esas que se miden en miles de millones— y que el verdadero negocio no es producir, sino mover plataformas. La economía mexicana es como un juego de lotería donde el premio mayor siempre se lo lleva el que vende los boletos.
Al final, la realidad vista desde el espejo retrovisor es que estamos ensayando el futuro con vestuario de pasado. El Mundial será un espejismo, el T-MEC un déjà vu de capítulos anteriores, y los jóvenes seguirán sin creer que su voto sirva de algo porque la política les ha demostrado que sirve para todo menos para cambiarles la vida. La verdad incómoda es que siempre llegamos tarde a todo, incluso a nuestras propias tragedias.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
11 de junio de 2026
La estrategia es clara: mientras el mundo pone los ojos en el Estadio Ciudad de México, las madres buscadoras chocan contra vallas, los maestros de la CNTE negocian con Gobernación y los cárteles se alistan para demostrar que el “estado de derecho” es un adorno más de la decoración mundialista. Pero tranquilos, que ya ratificaron a Roberto Lazzeri como embajador en Estados Unidos. Un economista para dialogar con Trump, como si llevar un ábaco a una pelea de gallos fuera a servir de algo.
En Chihuahua, mientras tanto, capturaron a quince presuntos integrantes de “La Empresa”. Así, con nombre de corporativo, como si el crimen organizado hubiera contratado a un diseñador gráfico y a un coach de liderazgo. Pero no se preocupen: también habrá prótesis funcionales para quien las solicite, y el clima estará caluroso, perfecto para ir a la Plaza del Ángel a celebrar el Mundial. Porque sí, entre redadas y tratados, el futbol siempre encuentra la manera de distraernos.
Y hablando de distracciones, la Secretaría de Economía presume que eliminó burocracia y atrajo 8 millones de dólares. Ocho millones. Suena a mucho, hasta que recuerdas que Mercado Libre anunció una inversión histórica —de esas que se miden en miles de millones— y que el verdadero negocio no es producir, sino mover plataformas. La economía mexicana es como un juego de lotería donde el premio mayor siempre se lo lleva el que vende los boletos.
Al final, la realidad vista desde el espejo retrovisor es que estamos ensayando el futuro con vestuario de pasado. El Mundial será un espejismo, el T-MEC un déjà vu de capítulos anteriores, y los jóvenes seguirán sin creer que su voto sirva de algo porque la política les ha demostrado que sirve para todo menos para cambiarles la vida. La verdad incómoda es que siempre llegamos tarde a todo, incluso a nuestras propias tragedias.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

