Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
4 de junio de 2026
Mientras tanto, en Chihuahua el líder de Morena perdió su visa por una multa de tránsito de hace diez años. O por lo menos eso dice él. Porque en este país hasta para que te cancelen un documento necesitas un chivo expiatorio. Pero el director de la JMAS se fue de frente: usó un vehículo oficial para un acto del PAN y terminó estrellado contra la realidad. La hipocresía es el combustible nacional, y no parece que vaya a escasear.
Y en Ciudad Juárez abandonaron cuatro cuerpos con droga en la entrada. Como si fuera un mensaje, como si el narco tuviera mejor coordinación que el gobierno. La carretera Chihuahua-Juárez está hecha un desastre, los trailers vuelcan y los ciudadanos reclaman. Pero la respuesta oficial es un silencio que pesa más que el asfalto roto.
La economía crecerá uno por ciento, dice el sector privado. Una miseria. Mientras Hacienda destaca “factores que impulsan”, como si el viento a favor fuera suficiente para mover un país con el motor fundido. Pero no importa, porque el vicepresidente español vino a firmar inversiones y la 301 no nos va a tocar porque el T-MEC nos protege. O al menos eso nos repetimos para no terminar de aterrar.
Pero hay algo que sí merece atención: el Registro Nacional de Enfermedades Raras. Una luz en medio del lodazal. Porque diagnosticar una enfermedad rara puede tardar hasta ocho años, y si no tienes nombre en el sistema, no existes. Así funciona México: primero te ignoran, luego te registran, y al final te atienden cuando ya es tarde.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es un ejercicio de crueldad. Porque ves el accidente después de haberlo provocado. Ves las promesas después de haber votado. Ves el cuerpo en la carretera después de que pasó el trailer. Y entonces te preguntas si algún día, cuando mires al frente, no verás otra vez el reflejo de lo mismo.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
4 de junio de 2026
Mientras tanto, en Chihuahua el líder de Morena perdió su visa por una multa de tránsito de hace diez años. O por lo menos eso dice él. Porque en este país hasta para que te cancelen un documento necesitas un chivo expiatorio. Pero el director de la JMAS se fue de frente: usó un vehículo oficial para un acto del PAN y terminó estrellado contra la realidad. La hipocresía es el combustible nacional, y no parece que vaya a escasear.
Y en Ciudad Juárez abandonaron cuatro cuerpos con droga en la entrada. Como si fuera un mensaje, como si el narco tuviera mejor coordinación que el gobierno. La carretera Chihuahua-Juárez está hecha un desastre, los trailers vuelcan y los ciudadanos reclaman. Pero la respuesta oficial es un silencio que pesa más que el asfalto roto.
La economía crecerá uno por ciento, dice el sector privado. Una miseria. Mientras Hacienda destaca “factores que impulsan”, como si el viento a favor fuera suficiente para mover un país con el motor fundido. Pero no importa, porque el vicepresidente español vino a firmar inversiones y la 301 no nos va a tocar porque el T-MEC nos protege. O al menos eso nos repetimos para no terminar de aterrar.
Pero hay algo que sí merece atención: el Registro Nacional de Enfermedades Raras. Una luz en medio del lodazal. Porque diagnosticar una enfermedad rara puede tardar hasta ocho años, y si no tienes nombre en el sistema, no existes. Así funciona México: primero te ignoran, luego te registran, y al final te atienden cuando ya es tarde.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es un ejercicio de crueldad. Porque ves el accidente después de haberlo provocado. Ves las promesas después de haber votado. Ves el cuerpo en la carretera después de que pasó el trailer. Y entonces te preguntas si algún día, cuando mires al frente, no verás otra vez el reflejo de lo mismo.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

