Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
7 de julio de 2026
Mientras los reflectores apuntaban al estadio y a las porras con perritos chihuahua en la embajada británica, en la frontera norte los mismos que juraron protegernos montaban su propio modus operandi: levantar personas, pedir rescate, jugar a ser dueños de vidas ajenas. No es un caso aislado, es un síntoma de una institución que nació con prisas, creció sin filtros y ahora cosecha lo que otros sembraron con omisiones y complicidades.
Y ojo, porque no es el único espejo roto. La Suprema Corte acaba de fallar a favor de la alcaldesa de Acapulco para que la auditoría de Guerrero no pueda revisar 898 millones de pesos. O sea, el dinero se vuelve invisible por decreto judicial. Mientras tanto, Eduardo Bohórquez, experto en anticorrupción, dice que México debe actualizar sus políticas frente a nuevos riesgos. Sí, claro, igual que uno debe actualizar el antivirus después de que ya le robaron la identidad.
En este país aprendemos a festejar derrotas, a justificar impunidades y a llamar “crisis de la clase política” a lo que en realidad es una falta de vergüenza colectiva. El T-MEC prolonga la incertidumbre, la economía va frenada, y el único que parece tener clara su jugada es El Mayo Zambada, que negoció cadena perpetua para evitar el infierno de una prisión de máxima seguridad. Hasta los narcos hacen mejor sus cuentas que nuestros gobernantes.
La realidad vista desde el espejo retrovisor no es un lujo filosófico, es una condena: siempre vemos el bache después de caer, la bala después del impacto, el corrupto después del saqueo. Y uno se pregunta, mientras el país entero discute si el árbitro nos robó el penal o si los perritos chihuahua fueron más patriotas que la afición, cuándo vamos a voltear al frente y exigir que el espejo no solo refleje lo que ya pasó, sino que nos ayude a no chocar de nuevo contra el mismo muro. Pero para eso habría que dejar de ver el partido, y eso, querido lector, parece que todavía no estamos listos para hacerlo.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
7 de julio de 2026
Mientras los reflectores apuntaban al estadio y a las porras con perritos chihuahua en la embajada británica, en la frontera norte los mismos que juraron protegernos montaban su propio modus operandi: levantar personas, pedir rescate, jugar a ser dueños de vidas ajenas. No es un caso aislado, es un síntoma de una institución que nació con prisas, creció sin filtros y ahora cosecha lo que otros sembraron con omisiones y complicidades.
Y ojo, porque no es el único espejo roto. La Suprema Corte acaba de fallar a favor de la alcaldesa de Acapulco para que la auditoría de Guerrero no pueda revisar 898 millones de pesos. O sea, el dinero se vuelve invisible por decreto judicial. Mientras tanto, Eduardo Bohórquez, experto en anticorrupción, dice que México debe actualizar sus políticas frente a nuevos riesgos. Sí, claro, igual que uno debe actualizar el antivirus después de que ya le robaron la identidad.
En este país aprendemos a festejar derrotas, a justificar impunidades y a llamar “crisis de la clase política” a lo que en realidad es una falta de vergüenza colectiva. El T-MEC prolonga la incertidumbre, la economía va frenada, y el único que parece tener clara su jugada es El Mayo Zambada, que negoció cadena perpetua para evitar el infierno de una prisión de máxima seguridad. Hasta los narcos hacen mejor sus cuentas que nuestros gobernantes.
La realidad vista desde el espejo retrovisor no es un lujo filosófico, es una condena: siempre vemos el bache después de caer, la bala después del impacto, el corrupto después del saqueo. Y uno se pregunta, mientras el país entero discute si el árbitro nos robó el penal o si los perritos chihuahua fueron más patriotas que la afición, cuándo vamos a voltear al frente y exigir que el espejo no solo refleje lo que ya pasó, sino que nos ayude a no chocar de nuevo contra el mismo muro. Pero para eso habría que dejar de ver el partido, y eso, querido lector, parece que todavía no estamos listos para hacerlo.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

