Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
25 de junio de 2026
Mientras los reflectores apuntaban al gol de México contra Chequia —que, por cierto, ganamos, anoten eso en la agenda de logros—, en Ciudad Juárez dos bebés quedaron huérfanas porque a unos tipos se les ocurrió balacear a su familia. Y en el Crematorio Plenitud, 135 cuerpos siguen esperando que alguien les ponga nombre. Pero no se preocupen: la Secretaría de Economía informa que el PIB creció 2.2% en abril, impulsado por la construcción y el comercio mayorista. Construcción, claro, de lo que sea. Casas, bodegas, tal vez nuevos crematorios. El comercio, mientras tanto, vende olvido al mayoreo.
El INE, por su parte, aprobó crear cuatro nuevos partidos políticos. Porque lo que nos faltaba era más opciones para repartir el mismo pastel de siempre. La UIF ya envió información “sensible” sobre ellos, dijeron algunos consejeros, y la llamaron irregular e inusual. Traducción: los nuevos inquilinos del circo ya llegan con el expediente manchado. Así es la democracia mexicana: te dan a elegir entre cuatro marcas de refresco que saben a piña, naranja, limón y todas saben a lo mismo: a refrito del PRIAN o a jarabe moreno.
Y entre el Mundial, los partidos nuevos y el PIB que sube, nos olvidamos de que Venezuela se sacudió con dos terremotos y México se solidarizó. Bien. Pero mientras tanto, aquí en Chihuahua los agentes de la CIA hicieron una incursión y la 4T reservó la información por cinco años. ¿Para qué quieres saber la verdad hoy si puedes tenerla envuelta para regalo en 2031? La realidad es como el clima en Cuauhtémoc: caluroso, nublado, y con altas probabilidades de que te enteres de lo que pasó cuando ya no importe.
La economía crece, sí. Pero el espejo retrovisor nos devuelve la imagen de un país que celebra un gol mientras dos niñas sangran en una cuneta, que crea partidos mientras esconde expedientes, que se solidariza con el terremoto ajeno mientras sus propios muertos esperan en fila. La realidad vista desde el espejo retrovisor no es lo que pasó, sino lo que no quisimos ver cuando pasaba. Y lo más perturbador es que ya lo sabíamos. Desde antes del pitazo inicial.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
25 de junio de 2026
Mientras los reflectores apuntaban al gol de México contra Chequia —que, por cierto, ganamos, anoten eso en la agenda de logros—, en Ciudad Juárez dos bebés quedaron huérfanas porque a unos tipos se les ocurrió balacear a su familia. Y en el Crematorio Plenitud, 135 cuerpos siguen esperando que alguien les ponga nombre. Pero no se preocupen: la Secretaría de Economía informa que el PIB creció 2.2% en abril, impulsado por la construcción y el comercio mayorista. Construcción, claro, de lo que sea. Casas, bodegas, tal vez nuevos crematorios. El comercio, mientras tanto, vende olvido al mayoreo.
El INE, por su parte, aprobó crear cuatro nuevos partidos políticos. Porque lo que nos faltaba era más opciones para repartir el mismo pastel de siempre. La UIF ya envió información “sensible” sobre ellos, dijeron algunos consejeros, y la llamaron irregular e inusual. Traducción: los nuevos inquilinos del circo ya llegan con el expediente manchado. Así es la democracia mexicana: te dan a elegir entre cuatro marcas de refresco que saben a piña, naranja, limón y todas saben a lo mismo: a refrito del PRIAN o a jarabe moreno.
Y entre el Mundial, los partidos nuevos y el PIB que sube, nos olvidamos de que Venezuela se sacudió con dos terremotos y México se solidarizó. Bien. Pero mientras tanto, aquí en Chihuahua los agentes de la CIA hicieron una incursión y la 4T reservó la información por cinco años. ¿Para qué quieres saber la verdad hoy si puedes tenerla envuelta para regalo en 2031? La realidad es como el clima en Cuauhtémoc: caluroso, nublado, y con altas probabilidades de que te enteres de lo que pasó cuando ya no importe.
La economía crece, sí. Pero el espejo retrovisor nos devuelve la imagen de un país que celebra un gol mientras dos niñas sangran en una cuneta, que crea partidos mientras esconde expedientes, que se solidariza con el terremoto ajeno mientras sus propios muertos esperan en fila. La realidad vista desde el espejo retrovisor no es lo que pasó, sino lo que no quisimos ver cuando pasaba. Y lo más perturbador es que ya lo sabíamos. Desde antes del pitazo inicial.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

