Sin resultados
Ver todos los resultados
ImPersonal
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad
Sin resultados
Ver todos los resultados
Impersonal
Sin resultados
Ver todos los resultados

Impersonal — 23 de mayo de 2026

por Opinia Labs
23 mayo, 2026

Impersonal

La realidad vista desde el espejo retrovisor

23 de mayo de 2026

Ver a los diputados discutir la reforma al Poder Judicial es como ver a un borracho explicando por qué no debe dejar el alcohol: la misma incoherencia, la misma necedad, la misma certeza de que el desastre no va con ellos. Ayer en San Lázaro sacaron la reforma que, según ellos, va a limpiar la impartición de justicia en México. Claro, porque si algo necesita este país son más políticos metiendo las manos en las cortes. ¿O alguien cree que van a poner jueces que los investiguen a ellos? Pregunta retórica, no se emocionen.

El secretario de Gobernación salió a decir que la reforma “garantiza la independencia judicial”. Lo dijo con la misma cara seria con la que un niño de cinco años jura que él no se comió el pastel, con la boca llena de migajas. Mientras tanto, en el Senado ya se alistan las reservas, los moches, las negociaciones de cajón. Van a cambiar el nombre de los tribunales, van a redespertar los juzgados, van a ponerle un letrero nuevo a la misma cantina. Lo único que no cambia es la partida secreta.

En la mañanera, el Presidente habló del “nuevo pacto social”. Dijo que ya no hay corrupción. Nomás que en los estados siguen apareciendo gobernadores con casas de lujo compradas con salario de maestro rural. La Secretaría de la Función Pública investiga, pero con tanta lentitud que parece que usan un modem de los noventa. Entre tanto, el peso se desplomó otro 2% porque los inversionistas extranjeros no están tan convencidos del “pacto social” que promete justicia mientras quema fideicomisos.

Afuera del Congreso, una marcha de trabajadores del Poder Judicial pide que no les recorten sus prestaciones. Tienen razón, pero el mexicano promedio les dice que aprendan a vivir con menos, el mismo argumento que usan los políticos para recortar la educación y la salud. Todos somos expertos en la austeridad ajena.

Mire, la reforma va a pasar. Va a ser un éxito de taquilla, un espectáculo de fuegos artificiales. Los diputados se subirán el sueldo, porque siempre que ahorran lo hacen con los demás, y los jueces nuevos serán los mismos de siempre disfrazados de cambio. México avanzará. Sobre el papel, en la realidad, el espejo retrovisor nos devuelve la misma imagen: la de un país que lleva décadas dando vueltas en el mismo hoyo, esperando que el siguiente golpe de cincel lo convierta en pozo de petróleo.

— Piter Parker

Columnista. Cinico. Observador.

Tal vez te interese

Impersonal — 29 de mayo de 2026

29 mayo, 2026

Impersonal — 28 de mayo de 2026

28 mayo, 2026

Impersonal

La realidad vista desde el espejo retrovisor

23 de mayo de 2026

Ver a los diputados discutir la reforma al Poder Judicial es como ver a un borracho explicando por qué no debe dejar el alcohol: la misma incoherencia, la misma necedad, la misma certeza de que el desastre no va con ellos. Ayer en San Lázaro sacaron la reforma que, según ellos, va a limpiar la impartición de justicia en México. Claro, porque si algo necesita este país son más políticos metiendo las manos en las cortes. ¿O alguien cree que van a poner jueces que los investiguen a ellos? Pregunta retórica, no se emocionen.

El secretario de Gobernación salió a decir que la reforma “garantiza la independencia judicial”. Lo dijo con la misma cara seria con la que un niño de cinco años jura que él no se comió el pastel, con la boca llena de migajas. Mientras tanto, en el Senado ya se alistan las reservas, los moches, las negociaciones de cajón. Van a cambiar el nombre de los tribunales, van a redespertar los juzgados, van a ponerle un letrero nuevo a la misma cantina. Lo único que no cambia es la partida secreta.

En la mañanera, el Presidente habló del “nuevo pacto social”. Dijo que ya no hay corrupción. Nomás que en los estados siguen apareciendo gobernadores con casas de lujo compradas con salario de maestro rural. La Secretaría de la Función Pública investiga, pero con tanta lentitud que parece que usan un modem de los noventa. Entre tanto, el peso se desplomó otro 2% porque los inversionistas extranjeros no están tan convencidos del “pacto social” que promete justicia mientras quema fideicomisos.

Afuera del Congreso, una marcha de trabajadores del Poder Judicial pide que no les recorten sus prestaciones. Tienen razón, pero el mexicano promedio les dice que aprendan a vivir con menos, el mismo argumento que usan los políticos para recortar la educación y la salud. Todos somos expertos en la austeridad ajena.

Mire, la reforma va a pasar. Va a ser un éxito de taquilla, un espectáculo de fuegos artificiales. Los diputados se subirán el sueldo, porque siempre que ahorran lo hacen con los demás, y los jueces nuevos serán los mismos de siempre disfrazados de cambio. México avanzará. Sobre el papel, en la realidad, el espejo retrovisor nos devuelve la misma imagen: la de un país que lleva décadas dando vueltas en el mismo hoyo, esperando que el siguiente golpe de cincel lo convierta en pozo de petróleo.

— Piter Parker

Columnista. Cinico. Observador.

ShareTweetSend
Anterior

Impersonal — 22 de mayo de 2026

Siguiente

Impersonal — 23 de mayo de 2026

Related Columnas

impersonal

Impersonal — 29 de mayo de 2026

29 mayo, 2026
impersonal

Impersonal — 28 de mayo de 2026

28 mayo, 2026
impersonal

Impersonal — 27 de mayo de 2026

27 mayo, 2026
impersonal

Impersonal — 26 de mayo de 2026

26 mayo, 2026
impersonal

Impersonal — 26 de mayo de 2026

26 mayo, 2026
impersonal

Impersonal — 26 de mayo de 2026

26 mayo, 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad