Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
2 de julio de 2026
El problema no es que exista un estado paralelo —ese ya lo conocemos, tiene hasta nombre y horario de oficina— sino que el oficial insista en hacerse pendejo. Se presentan como restauradores de la República mientras el dinero sucio viaja en primera clase. Y luego nos sorprendemos de que la economía mexicana crezca 2.2% pero se sienta como si camináramos con los pies atados a un bloque de cemento. Es el milagro mexicano: las cifras bailan solas mientras la gente hace fila en el oxxo.
A todo esto, el T-MEC le baila el agua a Trump como si fuera un vals de graduación, pero con cuchillo bajo el saco. Nos advierten que no lo prorrogarán, que romperlo les sale caro, pero a nosotros nos sale más caro seguir fingiendo que este matrimonio forzado nos conviene. Mientras tanto, en Chihuahua las inversiones extranjeras llegan en avión privado y los choferes de Juárez pierden la visa. La lógica del poder: mientras más lejos estés del privilegio, más cerca estás de la frontera que no te dejan cruzar.
Y en medio de todo, la selección avanza, los festejos matan a cuatro y nadie se detiene a pensar por qué festejamos como si no hubiera mañana cuando el mañana huele a incendio en una recicladora y a perros rescatados del maltrato. Pero bueno, la patria es el carnaval y el carnaval es la distracción. La realidad vista desde el espejo retrovisor no engaña: ves lo que ya pasó, sabes lo que sigue, pero el volante lo agarra otro.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
2 de julio de 2026
El problema no es que exista un estado paralelo —ese ya lo conocemos, tiene hasta nombre y horario de oficina— sino que el oficial insista en hacerse pendejo. Se presentan como restauradores de la República mientras el dinero sucio viaja en primera clase. Y luego nos sorprendemos de que la economía mexicana crezca 2.2% pero se sienta como si camináramos con los pies atados a un bloque de cemento. Es el milagro mexicano: las cifras bailan solas mientras la gente hace fila en el oxxo.
A todo esto, el T-MEC le baila el agua a Trump como si fuera un vals de graduación, pero con cuchillo bajo el saco. Nos advierten que no lo prorrogarán, que romperlo les sale caro, pero a nosotros nos sale más caro seguir fingiendo que este matrimonio forzado nos conviene. Mientras tanto, en Chihuahua las inversiones extranjeras llegan en avión privado y los choferes de Juárez pierden la visa. La lógica del poder: mientras más lejos estés del privilegio, más cerca estás de la frontera que no te dejan cruzar.
Y en medio de todo, la selección avanza, los festejos matan a cuatro y nadie se detiene a pensar por qué festejamos como si no hubiera mañana cuando el mañana huele a incendio en una recicladora y a perros rescatados del maltrato. Pero bueno, la patria es el carnaval y el carnaval es la distracción. La realidad vista desde el espejo retrovisor no engaña: ves lo que ya pasó, sabes lo que sigue, pero el volante lo agarra otro.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

