Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
29 de junio de 2026
Resulta que sí hay un nuevo partido que dice que va a separar al gobierno del crimen. Qué bonito suena. Casi tan bonito como cuando tu ex promete cambiar. Lo interesante es que apartan el 20% de las candidaturas para madres buscadoras. Mujeres que pasan años buscando a sus hijos entre fosas clandestinas mientras el Estado les ofrece una candidatura. Es como poner a la víctima de un incendio a vender extintores.
En Nuevo León la guerra contra las drogas tiene rostro de mujer, dice el periódico. Suena progresista. Pero el rostro femenino de la política dura es como ponerle pestañas postizas a un tanque de guerra. Mientras tanto, en Chihuahua los agricultores siembran vid y granado porque ya se acabó el agua. Porque cuando el río no suena es porque alguien se lo llevó todo. Y justo allá, agentes de la CIA entraron sin avisar y el gobierno guardó el informe por cinco años. Cinco años. Para que usted no se preocupe.
Pero no todo es tragedia. El Pato Merlín ya es marca registrada. Un pato de hule con constancia oficial. Mientras los árboles centenarios de Ciudad Juárez caen para hacer parques industriales, mientras las familias del Crematorio Plenitud marchan pidiendo justicia, algún funcionario del IMPI se tomó el tiempo de validar un juguete. Es como ponerle cureta a una hemorragia.
La realidad vista desde el espejo retrovisor nos muestra un país que va hacia adelante pero con la mirada clavada en lo que dejamos atrás. Un partido nuevo que promete restaurar algo que nunca estuvo en orden. Una economía que Banxico califica de “balance delicado” mientras el Pride mueve dinero y el clima en Cuauhtémoc está nublado. El espejo retrovisor no miente: solo nos muestra el pasado acercándose a toda velocidad. Y uno se pregunta si el futuro no será más que otro nombre para el mismo desastre disfrazado de esperanza.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
29 de junio de 2026
Resulta que sí hay un nuevo partido que dice que va a separar al gobierno del crimen. Qué bonito suena. Casi tan bonito como cuando tu ex promete cambiar. Lo interesante es que apartan el 20% de las candidaturas para madres buscadoras. Mujeres que pasan años buscando a sus hijos entre fosas clandestinas mientras el Estado les ofrece una candidatura. Es como poner a la víctima de un incendio a vender extintores.
En Nuevo León la guerra contra las drogas tiene rostro de mujer, dice el periódico. Suena progresista. Pero el rostro femenino de la política dura es como ponerle pestañas postizas a un tanque de guerra. Mientras tanto, en Chihuahua los agricultores siembran vid y granado porque ya se acabó el agua. Porque cuando el río no suena es porque alguien se lo llevó todo. Y justo allá, agentes de la CIA entraron sin avisar y el gobierno guardó el informe por cinco años. Cinco años. Para que usted no se preocupe.
Pero no todo es tragedia. El Pato Merlín ya es marca registrada. Un pato de hule con constancia oficial. Mientras los árboles centenarios de Ciudad Juárez caen para hacer parques industriales, mientras las familias del Crematorio Plenitud marchan pidiendo justicia, algún funcionario del IMPI se tomó el tiempo de validar un juguete. Es como ponerle cureta a una hemorragia.
La realidad vista desde el espejo retrovisor nos muestra un país que va hacia adelante pero con la mirada clavada en lo que dejamos atrás. Un partido nuevo que promete restaurar algo que nunca estuvo en orden. Una economía que Banxico califica de “balance delicado” mientras el Pride mueve dinero y el clima en Cuauhtémoc está nublado. El espejo retrovisor no miente: solo nos muestra el pasado acercándose a toda velocidad. Y uno se pregunta si el futuro no será más que otro nombre para el mismo desastre disfrazado de esperanza.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

