Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
25 de junio de 2026
Cuatro nuevas siglas. Cuatro nuevos colores en el arcoíris de la simulación. Cuatro nuevas esperanzas para quienes creen que esta vez sí, que este partido es diferente, que no van a terminar siendo la misma cobija remendada que se pone Morena, el PRI, el PAN o el PRD. La política mexicana es como las series de Netflix: siempre sacan una temporada nueva, pero los personajes son los mismos actores con peluca.
Mientras tanto, en Chihuahua ajustan cuentas a balazos: un ataque armado contra una familia dejó dos adultos muertos y dos bebés heridos. Una de las heridas es una niña de dos años. Dos años. A esa edad uno apenas aprende a decir “mamá”, pero ya sabe esquivar balas perdidas. Y mientras la glorieta de Pancho Villa se llena de banderas por el partido de México, en alguna calle de Ciudad Juárez hay una criatura en un hospital con una bala en el cuerpo preguntando por qué.
Y luego está lo de la CIA. Agentes de la inteligencia estadounidense metidos en Chihuahua, como si la soberanía fuera un memesito que se comparte en WhatsApp. La 4T reserva la información por cinco años. Cinco años. Para entonces ya habremos olvidado, porque en este país la memoria es como las ofertas del Buen Fin: dura tres días y luego llega lo nuevo. Pero cinco años es un plazo suficiente para que los papeles se “pierdan” o se los coma un “error técnico”.
La economía “gana ritmo”, dice el dato: 2.2 por ciento en abril. Construcción y comercio mayorista. Suena bonito, como el pretexto del que llega borracho a casa: “todo bien, amor, traigo flores”. Pero las flores no pagan la renta ni cubren el agujero de 135 cuerpos sin identificar en un crematorio de Juárez, un año después del hallazgo. Ciento treinta y cinco almas que nadie reclama, mientras en Bellas Artes hacen homenajes a escritores muertos.
Porque también desempolvaron una entrevista a Carlos Monsiváis. Y claro, las redes ardieron. El cronista de la Ciudad de México vuelve a ser noticia décadas después de muerto, como si sus palabras tuvieran caducidad de yogurt. Lo que dijo entonces sigue doliendo hoy, porque la realidad no cambia, solo se maquilla. Monsiváis no necesita tuits: sus frases son piedras.
La realidad vista desde el espejo retrovisor: vemos el camino recorrido, lleno de baches, de promesas rotas, de muertos que nadie nombra. Pero el espejo no miente. Solo refleja lo que ya pasó. Y lo que ya pasó siempre es más claro que lo que viene. Porque el futuro es como el menú de una fonda: suena bien, pero nunca trae lo que pediste.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
25 de junio de 2026
Cuatro nuevas siglas. Cuatro nuevos colores en el arcoíris de la simulación. Cuatro nuevas esperanzas para quienes creen que esta vez sí, que este partido es diferente, que no van a terminar siendo la misma cobija remendada que se pone Morena, el PRI, el PAN o el PRD. La política mexicana es como las series de Netflix: siempre sacan una temporada nueva, pero los personajes son los mismos actores con peluca.
Mientras tanto, en Chihuahua ajustan cuentas a balazos: un ataque armado contra una familia dejó dos adultos muertos y dos bebés heridos. Una de las heridas es una niña de dos años. Dos años. A esa edad uno apenas aprende a decir “mamá”, pero ya sabe esquivar balas perdidas. Y mientras la glorieta de Pancho Villa se llena de banderas por el partido de México, en alguna calle de Ciudad Juárez hay una criatura en un hospital con una bala en el cuerpo preguntando por qué.
Y luego está lo de la CIA. Agentes de la inteligencia estadounidense metidos en Chihuahua, como si la soberanía fuera un memesito que se comparte en WhatsApp. La 4T reserva la información por cinco años. Cinco años. Para entonces ya habremos olvidado, porque en este país la memoria es como las ofertas del Buen Fin: dura tres días y luego llega lo nuevo. Pero cinco años es un plazo suficiente para que los papeles se “pierdan” o se los coma un “error técnico”.
La economía “gana ritmo”, dice el dato: 2.2 por ciento en abril. Construcción y comercio mayorista. Suena bonito, como el pretexto del que llega borracho a casa: “todo bien, amor, traigo flores”. Pero las flores no pagan la renta ni cubren el agujero de 135 cuerpos sin identificar en un crematorio de Juárez, un año después del hallazgo. Ciento treinta y cinco almas que nadie reclama, mientras en Bellas Artes hacen homenajes a escritores muertos.
Porque también desempolvaron una entrevista a Carlos Monsiváis. Y claro, las redes ardieron. El cronista de la Ciudad de México vuelve a ser noticia décadas después de muerto, como si sus palabras tuvieran caducidad de yogurt. Lo que dijo entonces sigue doliendo hoy, porque la realidad no cambia, solo se maquilla. Monsiváis no necesita tuits: sus frases son piedras.
La realidad vista desde el espejo retrovisor: vemos el camino recorrido, lleno de baches, de promesas rotas, de muertos que nadie nombra. Pero el espejo no miente. Solo refleja lo que ya pasó. Y lo que ya pasó siempre es más claro que lo que viene. Porque el futuro es como el menú de una fonda: suena bien, pero nunca trae lo que pediste.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

