Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
24 de junio de 2026
La 4T predica contra el nepotismo con el mismo entusiasmo con que un borracho jura que va a dejar el alcohol mañana. Por un lado, Claudia critica a los que heredan candidaturas; por el otro, en Chihuahua los aspirantes se empujan como en un tianguis para ver quién agarra la gubernatura. Andrea Chávez, Cruz Pérez Cuéllar y Carlos Arrieta levantan la mano, y uno no sabe si están compitiendo por el cargo o por ver quién tiene más parientes en el registro. Mientras tanto, en el Senado los familiares de los legisladores siguen cobrando como si fuera el sorteo del Zodíaco: todos ganan, menos el ciudadano.
Pero no todo es política. La economía mexicana creció 1.2% en abril, el mayor repunte desde 2021, pero BBVA ya recortó su estimación para el año a 1.2%. Es como si tuviéramos un coche que acelera una cuadra y luego se desinfla: buen arranque, mala carrera. Los choferes de Bowí en Chihuahua paran el servicio, la gente muere en Juárez por ataques armados, y el crematorio Plenitud todavía tiene 135 cuerpos sin identificar. Pero claro, lo importante es que los actores quieren ser políticos y los políticos quieren ser famosos.
La realidad vista desde el espejo retrovisor nos muestra que siempre llegamos tarde a todo: al crecimiento, a la justicia, a la identificación de los muertos. Y lo peor no es que los mismos sigan en el poder, sino que los nuevos llegan con las mismas ganas de heredar el hueso. Así que la próxima vez que vea a un actor haciendo campaña, no se sorprenda: en México la política es el mejor de los realities, porque nadie se va, todos cobran, y el público —usted, lector— termina pagando la renta.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
24 de junio de 2026
La 4T predica contra el nepotismo con el mismo entusiasmo con que un borracho jura que va a dejar el alcohol mañana. Por un lado, Claudia critica a los que heredan candidaturas; por el otro, en Chihuahua los aspirantes se empujan como en un tianguis para ver quién agarra la gubernatura. Andrea Chávez, Cruz Pérez Cuéllar y Carlos Arrieta levantan la mano, y uno no sabe si están compitiendo por el cargo o por ver quién tiene más parientes en el registro. Mientras tanto, en el Senado los familiares de los legisladores siguen cobrando como si fuera el sorteo del Zodíaco: todos ganan, menos el ciudadano.
Pero no todo es política. La economía mexicana creció 1.2% en abril, el mayor repunte desde 2021, pero BBVA ya recortó su estimación para el año a 1.2%. Es como si tuviéramos un coche que acelera una cuadra y luego se desinfla: buen arranque, mala carrera. Los choferes de Bowí en Chihuahua paran el servicio, la gente muere en Juárez por ataques armados, y el crematorio Plenitud todavía tiene 135 cuerpos sin identificar. Pero claro, lo importante es que los actores quieren ser políticos y los políticos quieren ser famosos.
La realidad vista desde el espejo retrovisor nos muestra que siempre llegamos tarde a todo: al crecimiento, a la justicia, a la identificación de los muertos. Y lo peor no es que los mismos sigan en el poder, sino que los nuevos llegan con las mismas ganas de heredar el hueso. Así que la próxima vez que vea a un actor haciendo campaña, no se sorprenda: en México la política es el mejor de los realities, porque nadie se va, todos cobran, y el público —usted, lector— termina pagando la renta.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

