Impersonal Vespertino
La realidad vista desde el espejo retrovisor
22 de junio de 2026
Maru Campos se rasga las vestiduras diciendo que “la patria es primero, no su partido”, como si Morena y el PAN no fueran dos caras de la misma moneda desgastada que ya ni para el tianguis sirve. Mientras tanto, en Ciudad Juárez procesan a tres por secuestrar a cinco extranjeros, pero la noticia dura lo que un suspiro porque luego viene Cruz Pérez Cuéllar, que deja la alcaldía para buscar candidatura morenista, como quien cambia de camión en la ruta de la corrupción porque el otro ya va muy lleno.
El BBVA baja la estimación de crecimiento a 1.2% y el CEESP dice que la inversión privada se fue a tomar por el rumbo. Pero no se preocupen, que llega el Mundial 2026 con su derrama de 40 mil millones de pesos, como quien pone un parche de mercadotecnia sobre una hemorragia económica. Las remesas siguen siendo el soporte: los paisanos mandan dólares para que aquí compremos gasolina a precio de oro líquido, porque la refinería de Dos Bocas nomás no da para tanto glamour.
Hablando de glamour, Nancy Nápoles reta a la Fiscalía del Edomex y niega el autosecuestro de 40 millones. Dice que el dinero está en el municipio, como si fuera un hoyo de golf donde se esconden las pelotas de la impunidad. Y mientras, los padres buscadores como Luna Ayala siguen recorriendo desiertos y fosas clandestinas, preguntándose si alguien recuerda que hay personas desaparecidas que no son noticia de portada.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es que todos estos eventos no son coincidencias sino un patrón: mandamos petróleo a Cuba mientras la economía se nos escapa por la alcantarilla, atropellamos aficionados mientras procesamos secuestradores, y celebramos la llegada de turistas del Mundial mientras en el sur los maestros de la CNTE no reciben 800 millones porque la SEP dice que es para las escuelas. El espejo retrovisor solo muestra lo que ya pasó: la misma obra una y otra vez, con actores diferentes pero el mismo guion escrito por la hipocresía. Y uno, que solo veía el frente, termina preguntándose si el accidente ya ocurrió o apenas va a comenzar.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal Vespertino
La realidad vista desde el espejo retrovisor
22 de junio de 2026
Maru Campos se rasga las vestiduras diciendo que “la patria es primero, no su partido”, como si Morena y el PAN no fueran dos caras de la misma moneda desgastada que ya ni para el tianguis sirve. Mientras tanto, en Ciudad Juárez procesan a tres por secuestrar a cinco extranjeros, pero la noticia dura lo que un suspiro porque luego viene Cruz Pérez Cuéllar, que deja la alcaldía para buscar candidatura morenista, como quien cambia de camión en la ruta de la corrupción porque el otro ya va muy lleno.
El BBVA baja la estimación de crecimiento a 1.2% y el CEESP dice que la inversión privada se fue a tomar por el rumbo. Pero no se preocupen, que llega el Mundial 2026 con su derrama de 40 mil millones de pesos, como quien pone un parche de mercadotecnia sobre una hemorragia económica. Las remesas siguen siendo el soporte: los paisanos mandan dólares para que aquí compremos gasolina a precio de oro líquido, porque la refinería de Dos Bocas nomás no da para tanto glamour.
Hablando de glamour, Nancy Nápoles reta a la Fiscalía del Edomex y niega el autosecuestro de 40 millones. Dice que el dinero está en el municipio, como si fuera un hoyo de golf donde se esconden las pelotas de la impunidad. Y mientras, los padres buscadores como Luna Ayala siguen recorriendo desiertos y fosas clandestinas, preguntándose si alguien recuerda que hay personas desaparecidas que no son noticia de portada.
La realidad vista desde el espejo retrovisor es que todos estos eventos no son coincidencias sino un patrón: mandamos petróleo a Cuba mientras la economía se nos escapa por la alcantarilla, atropellamos aficionados mientras procesamos secuestradores, y celebramos la llegada de turistas del Mundial mientras en el sur los maestros de la CNTE no reciben 800 millones porque la SEP dice que es para las escuelas. El espejo retrovisor solo muestra lo que ya pasó: la misma obra una y otra vez, con actores diferentes pero el mismo guion escrito por la hipocresía. Y uno, que solo veía el frente, termina preguntándose si el accidente ya ocurrió o apenas va a comenzar.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

