Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
17 de junio de 2026
Y hablando de Chihuahua, el presidente municipal de Ciudad Juárez pidió licencia para competir por la gubernatura, dejando el puesto como quien deja un taxi mal estacionado. Le hará competencia a Andrea Chávez, y lo único que importa es quién se sienta mejor en la silla mientras el norte arde de calor y de promesas. Porque sí, el clima hoy es infernal —cielo muy nuboso, pero el sol no perdona—, y justo cuando anuncian el Parque Urbano Suroriente como si fuera el Edén, una amenaza de bomba en una maquila de Alphabet nos recuerda que el verdadero paraíso laboral nunca llega. Pero claro, todo es parte de la contienda electoral rumbo al 2027, donde las encuestas son más volátiles que el precio del huevo.
Entre tanto, México recupera un documento de 1527 robado al Archivo General de la Nación hace más de 30 años. Qué ironía: buscamos en el pasado lo que nos robaron, mientras en el presente nos roban el futuro con un recorte de crecimiento y una reforma fiscal que nadie entiende. Kenia López dice que la paz requiere castigar la complicidad política, pero suena como aquel que pide cerrar la puerta del corral después de que se fueron todos los caballos. Y Morena adelanta candidaturas con prisa, como si el reloj electoral fuera más importante que el reloj de la justicia.
Al final, lo único que vemos con claridad es el espejo retrovisor: ahí están los documentos recuperados, los recortes de Banxico, los parques inaugurados y las amenazas de bomba. Todo pasado, todo archivado. El presente es un borrón de promesas y el futuro una apuesta que nadie quiere pagar. Porque en México, la realidad siempre llega con retraso, pero cuando llega, se queda para siempre. Y uno, desde la butaca, solo atina a preguntarse: ¿algún día veremos el camino de frente, o seguiremos mirando hacia atrás, esperando que el pasado nos dé una lección que nunca aprendemos?
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
17 de junio de 2026
Y hablando de Chihuahua, el presidente municipal de Ciudad Juárez pidió licencia para competir por la gubernatura, dejando el puesto como quien deja un taxi mal estacionado. Le hará competencia a Andrea Chávez, y lo único que importa es quién se sienta mejor en la silla mientras el norte arde de calor y de promesas. Porque sí, el clima hoy es infernal —cielo muy nuboso, pero el sol no perdona—, y justo cuando anuncian el Parque Urbano Suroriente como si fuera el Edén, una amenaza de bomba en una maquila de Alphabet nos recuerda que el verdadero paraíso laboral nunca llega. Pero claro, todo es parte de la contienda electoral rumbo al 2027, donde las encuestas son más volátiles que el precio del huevo.
Entre tanto, México recupera un documento de 1527 robado al Archivo General de la Nación hace más de 30 años. Qué ironía: buscamos en el pasado lo que nos robaron, mientras en el presente nos roban el futuro con un recorte de crecimiento y una reforma fiscal que nadie entiende. Kenia López dice que la paz requiere castigar la complicidad política, pero suena como aquel que pide cerrar la puerta del corral después de que se fueron todos los caballos. Y Morena adelanta candidaturas con prisa, como si el reloj electoral fuera más importante que el reloj de la justicia.
Al final, lo único que vemos con claridad es el espejo retrovisor: ahí están los documentos recuperados, los recortes de Banxico, los parques inaugurados y las amenazas de bomba. Todo pasado, todo archivado. El presente es un borrón de promesas y el futuro una apuesta que nadie quiere pagar. Porque en México, la realidad siempre llega con retraso, pero cuando llega, se queda para siempre. Y uno, desde la butaca, solo atina a preguntarse: ¿algún día veremos el camino de frente, o seguiremos mirando hacia atrás, esperando que el pasado nos dé una lección que nunca aprendemos?
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

