Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
13 de junio de 2026
Porque mientras unos se toman selfies con la copa en el césped reluciente, en Chihuahua el termómetro marca 40 grados y el DIF reparte prótesis como si fueran recuerditos de bodas. Sesenta y dos casos de deshidratación y quemaduras solares. No, no es el calor de la afición celebrando el gol; es el abandono crónico de un estado que pide agua a gritos mientras el gobernador presume que están mejor que el 80 por ciento del país. Claro, mejor, pero para atrás.
La economía no se queda atrás: parálisis productiva, mientras el Banco Interamericano nos vende humo sobre chips e inteligencia artificial. Moody’s suelta la verdad incómoda: el Mundial apenas dejará 0.14 puntos al PIB. Catorce centésimas. Menos de lo que gasta un funcionario en su lunch ejecutivo en el palco. Pero claro, la élite política y empresarial convierte la fiesta en pasarela de privilegios, porque si no hay reflectores, no existimos.
Y mientras tanto, la CNTE le hereda a Sheinbaum el dolor de cabeza que AMLO le dejó de recuerdo: una bomba de tiempo sin manual de desactivación. La presidenta dice que el que apuesta contra México pierde. Quizá, pero los que apuestan dentro de México —los mismos que hicieron del huachicol un negocio familiar— siguen ganando. Ahí está el empresario detenido, el gobernador bajo investigación, la danza de los unos y los otros.
Al final, la realidad es ese espejo retrovisor que siempre ves cuando ya es tarde. Ves las lluvias que colapsan hospitales psiquiátricos en el sur, ves a la Profeco vigilando precios del Mundial como si eso detuviera la inflación, ves a los padrones de objetivos prioritarios en Juárez que suenan a lista de compras más que a estrategia de seguridad. No es que no veamos el futuro; es que el presente nos da tanta pereza que preferimos maquillarlo con inauguraciones. Y cuando el espejo retrovisor te devuelve la mirada, lo único que ves es tu propio reflejo preguntándote si todavía vale la pena voltear hacia adelante.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
13 de junio de 2026
Porque mientras unos se toman selfies con la copa en el césped reluciente, en Chihuahua el termómetro marca 40 grados y el DIF reparte prótesis como si fueran recuerditos de bodas. Sesenta y dos casos de deshidratación y quemaduras solares. No, no es el calor de la afición celebrando el gol; es el abandono crónico de un estado que pide agua a gritos mientras el gobernador presume que están mejor que el 80 por ciento del país. Claro, mejor, pero para atrás.
La economía no se queda atrás: parálisis productiva, mientras el Banco Interamericano nos vende humo sobre chips e inteligencia artificial. Moody’s suelta la verdad incómoda: el Mundial apenas dejará 0.14 puntos al PIB. Catorce centésimas. Menos de lo que gasta un funcionario en su lunch ejecutivo en el palco. Pero claro, la élite política y empresarial convierte la fiesta en pasarela de privilegios, porque si no hay reflectores, no existimos.
Y mientras tanto, la CNTE le hereda a Sheinbaum el dolor de cabeza que AMLO le dejó de recuerdo: una bomba de tiempo sin manual de desactivación. La presidenta dice que el que apuesta contra México pierde. Quizá, pero los que apuestan dentro de México —los mismos que hicieron del huachicol un negocio familiar— siguen ganando. Ahí está el empresario detenido, el gobernador bajo investigación, la danza de los unos y los otros.
Al final, la realidad es ese espejo retrovisor que siempre ves cuando ya es tarde. Ves las lluvias que colapsan hospitales psiquiátricos en el sur, ves a la Profeco vigilando precios del Mundial como si eso detuviera la inflación, ves a los padrones de objetivos prioritarios en Juárez que suenan a lista de compras más que a estrategia de seguridad. No es que no veamos el futuro; es que el presente nos da tanta pereza que preferimos maquillarlo con inauguraciones. Y cuando el espejo retrovisor te devuelve la mirada, lo único que ves es tu propio reflejo preguntándote si todavía vale la pena voltear hacia adelante.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

