Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
7 de junio de 2026
Lo del Mundial es la metáfora perfecta del país: un estadio reluciente rodeado de calles hundidas y desaparecidos que nadie busca. En Chihuahua, por ejemplo, el narco esclaviza gente en cuevas y el Estado no los ve porque no quiere. Prefiere pavimentar 33 kilómetros de carretera entre Juárez y la capital, como si el asfalto tapara los agujeros sociales. Mientras tanto, Sheinbaum le agradece a AMLO el respaldo mientras denuncia una ofensiva de Estados Unidos. Pero claro, México no tiene independencia económica ni política, según los que saben. Es como un niño que reclama que le dejen jugar, pero siempre pide permiso.
Ah, y el PAN hace su “terremoto nacional” en Chihuahua, o sea, una marcha que nadie pidió, mientras la violencia familiar se concentra en Juárez y la capital. Pero no importa, porque el ISSSTE hace cirugías láser de próstata en Ciudad Juárez, como si eso compensara los cuerpos que nunca aparecen. Es la lógica del “mientras tanto”: mientras la gente sufre, los políticos se toman fotos y los empresarios facturan. El clima anuncia lluvias torrenciales y un posible ciclón, pero en este país hasta los desastres naturales parecen llegar con retraso, como el sentido común de quienes nos gobiernan.
Mirar todo esto desde el espejo retrovisor es ver las promesas que se quedan en el camino, como los coches en la carretera Chihuahua-Juárez que ahora van a pavimentar. La realidad siempre llega después, cuando ya es demasiado tarde para cambiar el rumbo. Y uno se pregunta si alguna vez aprenderemos a mirar hacia adelante sin que nos duela el cuello de tanto voltear atrás.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
7 de junio de 2026
Lo del Mundial es la metáfora perfecta del país: un estadio reluciente rodeado de calles hundidas y desaparecidos que nadie busca. En Chihuahua, por ejemplo, el narco esclaviza gente en cuevas y el Estado no los ve porque no quiere. Prefiere pavimentar 33 kilómetros de carretera entre Juárez y la capital, como si el asfalto tapara los agujeros sociales. Mientras tanto, Sheinbaum le agradece a AMLO el respaldo mientras denuncia una ofensiva de Estados Unidos. Pero claro, México no tiene independencia económica ni política, según los que saben. Es como un niño que reclama que le dejen jugar, pero siempre pide permiso.
Ah, y el PAN hace su “terremoto nacional” en Chihuahua, o sea, una marcha que nadie pidió, mientras la violencia familiar se concentra en Juárez y la capital. Pero no importa, porque el ISSSTE hace cirugías láser de próstata en Ciudad Juárez, como si eso compensara los cuerpos que nunca aparecen. Es la lógica del “mientras tanto”: mientras la gente sufre, los políticos se toman fotos y los empresarios facturan. El clima anuncia lluvias torrenciales y un posible ciclón, pero en este país hasta los desastres naturales parecen llegar con retraso, como el sentido común de quienes nos gobiernan.
Mirar todo esto desde el espejo retrovisor es ver las promesas que se quedan en el camino, como los coches en la carretera Chihuahua-Juárez que ahora van a pavimentar. La realidad siempre llega después, cuando ya es demasiado tarde para cambiar el rumbo. Y uno se pregunta si alguna vez aprenderemos a mirar hacia adelante sin que nos duela el cuello de tanto voltear atrás.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

