Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
13 de septiembre de 2026
En Tlaxcala le gritaron a Alito Moreno que es una vergüenza para la política mexicana. Una vergüenza. Como si la política mexicana tuviera un estándar de dignidad que alguien pudiera rebasar por abajo. Es como acusar a un naufragio de tener mal aliento.
Chihuahua, mientras tanto, es la madre de todas las batallas, dicen. Y sí: ahí le disparan a los helicópteros, aparecen encobijados con mensajito incluido, hay 117 cuerpos esperando nombre en una fosa común y un gusano barrenador ya instalado en 27 municipios. La madre de todas las batallas y todavía no sabemos contra quién se pelea.
Nos anuncian el fin del efectivo, la Ley de Economía Digital, la modernidad. Perfecto: digitalizamos el dinero de un país donde media población vive del día. Le vamos a poner wifi a la informalidad. Y Trump nos confirma que no se sale del tratado, que es como decir que no te deja de querer pero tampoco te presta la casa.
Y como reprobamos PISA, regresa el libro de matemáticas. No el método, no el maestro, no el presupuesto: el libro. Porque aquí, cuando algo no funciona, se reimprime con otra portada y se declara resuelto. La fe en el papel es el último dogma que nos queda.
Hoy se discute si México va en la ruta correcta. Y el retrovisor ya contestó: la misma curva, el mismo bache, la misma gasolinera vacía. Cambiamos de espejo, no de camino. Los 117 que enterramos sin nombre no van a ninguna parte; no tienen prisa, no tienen ruta, no tienen país que los reclame. Nosotros seguimos mirando hacia adelante, sin notar que el futuro ya lo vimos: pasó hace veinte años y no nos gustó. La realidad solo se entiende vista desde el espejo retrovisor. El problema es que ya no estamos avanzando.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
13 de septiembre de 2026
En Tlaxcala le gritaron a Alito Moreno que es una vergüenza para la política mexicana. Una vergüenza. Como si la política mexicana tuviera un estándar de dignidad que alguien pudiera rebasar por abajo. Es como acusar a un naufragio de tener mal aliento.
Chihuahua, mientras tanto, es la madre de todas las batallas, dicen. Y sí: ahí le disparan a los helicópteros, aparecen encobijados con mensajito incluido, hay 117 cuerpos esperando nombre en una fosa común y un gusano barrenador ya instalado en 27 municipios. La madre de todas las batallas y todavía no sabemos contra quién se pelea.
Nos anuncian el fin del efectivo, la Ley de Economía Digital, la modernidad. Perfecto: digitalizamos el dinero de un país donde media población vive del día. Le vamos a poner wifi a la informalidad. Y Trump nos confirma que no se sale del tratado, que es como decir que no te deja de querer pero tampoco te presta la casa.
Y como reprobamos PISA, regresa el libro de matemáticas. No el método, no el maestro, no el presupuesto: el libro. Porque aquí, cuando algo no funciona, se reimprime con otra portada y se declara resuelto. La fe en el papel es el último dogma que nos queda.
Hoy se discute si México va en la ruta correcta. Y el retrovisor ya contestó: la misma curva, el mismo bache, la misma gasolinera vacía. Cambiamos de espejo, no de camino. Los 117 que enterramos sin nombre no van a ninguna parte; no tienen prisa, no tienen ruta, no tienen país que los reclame. Nosotros seguimos mirando hacia adelante, sin notar que el futuro ya lo vimos: pasó hace veinte años y no nos gustó. La realidad solo se entiende vista desde el espejo retrovisor. El problema es que ya no estamos avanzando.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

