Sin resultados
Ver todos los resultados
ImPersonal
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad
Sin resultados
Ver todos los resultados
Impersonal
Sin resultados
Ver todos los resultados

Impersonal — 21 de agosto de 2026

por Opinia Lab
21 agosto, 2026

Impersonal

La realidad vista desde el espejo retrovisor

21 de agosto de 2026

Si la economía mexicana fuera un pastel, hoy nos tocaría una migaja del tamaño de una peca. El país creció 0.1 por ciento en julio, lo que en cristiano significa que la fiesta del crecimiento se canceló otra vez y el único invitado que llegó fue el de la mala noticia. Mientras el mundo entero corre en la maratón de la inversión, nosotros apenas logramos levantarnos del sillón para ver quién tocó la puerta. ¿Y quieren que les diga algo? Hasta eso me parece un triunfo.

El día de hoy los 32 estados firmaron un pacto para simplificar trámites burocráticos. Los aplausos se escucharon hasta en la luna. Pero yo, que soy de la vieja escuela y ya no creo en los santos, no puedo evitar la imagen mental de 32 gobernadores y gobernadoras empujando el mismo burocratómetro cuesta arriba mientras la ciudadanía espera, con su número de ficha en la mano, a que los “simplifiquen” a tiempo completo. Va a ser como esas dietas milagro, amigo: mucho anuncio de portada y luego pura hoja de lechuga sin aderezo.

Mientras tanto, los ojos del mundo nos ven con lupa, especialmente desde Washington. La cancelación de visas a personajes del régimen anterior no es venganza barata; es presión quirúrgica. Yo no sé ustedes, pero ver que le quitan el pase de entrada al hijo del expresidente tiene un tufo de telenovela que en otros países sería rating del horario estelar. Aquí es precio de la factura aunque nos duela la cartera.

Y por si no teníamos suficiente con la política, la economía nos recuerda que somos un país con el acelerador flojo. La Cepal suelta la bomba que nadie quiere oír: otra década perdida. O sea, no perdimos una, perdimos dos. Ya no somos el hazmerreír, somos el meme de las estadísticas internacionales, el que aparece en la diapositiva de “ejemplos de crecimiento estancado”. Pero oigan, no todo es gris: la inversión de Pegatron en Chihuahua da un respiro al nearshoring y nos hace creer que todavía podemos ser el taller de Norteamérica. Hay que ver si es un respiro de aire puro o un suspiro de ahogado.

Porque lo de Chihuahua no es puro cuento industrial. Mientras Maru Campos celebra nuevos capitales, en Ciudad Juárez se hallan tres osamentas en fosas clandestinas. Luego hay un perro en Samalayuca con gusano barrenador, como si el animal fuera un espejo de las heridas que no se ven. La seguridad sigue siendo un hoyo en la pared, uno de esos que no alcanzas a ver hasta que te pegas. Y para rematar, llega el traslado del contralmirante Farías, aquel del combustible robado, con escala en Colombia y ocho horas más de vuelo. Parece que hasta los funcionarios judiciales viajan en aerolínea chárter de impunidad.

Hay días en que mirarse en el espejo retrovisor es puro masoquismo. Vemos lo que pasó: promesas, pactos, inversiones y fosas. Y lo que viene por el frente no se ve mucho mejor, solo más rápido y más oscuro. Lo curioso de esta vida en reversa es que vamos tan acostumbrados a ver hacia atrás que no notamos que el precipicio que tenemos adelante no es el mismo que dejamos atrás. Ya no hay calles de regreso, solo elecciones diarias entre lo que creemos merecer y lo que dejamos que nos den. La realidad va tan veloz que el espejo se empaña de puro sudor. Y todavía hay quien se pregunta, con el reflector apuntándole a la cara, por qué ya no vemos nada claro.

— El Espejo Retrovisor

Columnista. Cinico. Observador.

Tal vez te interese

Impersonal — 25 de agosto de 2026

25 agosto, 2026

Impersonal — 24 de agosto de 2026

24 agosto, 2026

Impersonal

La realidad vista desde el espejo retrovisor

21 de agosto de 2026

Si la economía mexicana fuera un pastel, hoy nos tocaría una migaja del tamaño de una peca. El país creció 0.1 por ciento en julio, lo que en cristiano significa que la fiesta del crecimiento se canceló otra vez y el único invitado que llegó fue el de la mala noticia. Mientras el mundo entero corre en la maratón de la inversión, nosotros apenas logramos levantarnos del sillón para ver quién tocó la puerta. ¿Y quieren que les diga algo? Hasta eso me parece un triunfo.

El día de hoy los 32 estados firmaron un pacto para simplificar trámites burocráticos. Los aplausos se escucharon hasta en la luna. Pero yo, que soy de la vieja escuela y ya no creo en los santos, no puedo evitar la imagen mental de 32 gobernadores y gobernadoras empujando el mismo burocratómetro cuesta arriba mientras la ciudadanía espera, con su número de ficha en la mano, a que los “simplifiquen” a tiempo completo. Va a ser como esas dietas milagro, amigo: mucho anuncio de portada y luego pura hoja de lechuga sin aderezo.

Mientras tanto, los ojos del mundo nos ven con lupa, especialmente desde Washington. La cancelación de visas a personajes del régimen anterior no es venganza barata; es presión quirúrgica. Yo no sé ustedes, pero ver que le quitan el pase de entrada al hijo del expresidente tiene un tufo de telenovela que en otros países sería rating del horario estelar. Aquí es precio de la factura aunque nos duela la cartera.

Y por si no teníamos suficiente con la política, la economía nos recuerda que somos un país con el acelerador flojo. La Cepal suelta la bomba que nadie quiere oír: otra década perdida. O sea, no perdimos una, perdimos dos. Ya no somos el hazmerreír, somos el meme de las estadísticas internacionales, el que aparece en la diapositiva de “ejemplos de crecimiento estancado”. Pero oigan, no todo es gris: la inversión de Pegatron en Chihuahua da un respiro al nearshoring y nos hace creer que todavía podemos ser el taller de Norteamérica. Hay que ver si es un respiro de aire puro o un suspiro de ahogado.

Porque lo de Chihuahua no es puro cuento industrial. Mientras Maru Campos celebra nuevos capitales, en Ciudad Juárez se hallan tres osamentas en fosas clandestinas. Luego hay un perro en Samalayuca con gusano barrenador, como si el animal fuera un espejo de las heridas que no se ven. La seguridad sigue siendo un hoyo en la pared, uno de esos que no alcanzas a ver hasta que te pegas. Y para rematar, llega el traslado del contralmirante Farías, aquel del combustible robado, con escala en Colombia y ocho horas más de vuelo. Parece que hasta los funcionarios judiciales viajan en aerolínea chárter de impunidad.

Hay días en que mirarse en el espejo retrovisor es puro masoquismo. Vemos lo que pasó: promesas, pactos, inversiones y fosas. Y lo que viene por el frente no se ve mucho mejor, solo más rápido y más oscuro. Lo curioso de esta vida en reversa es que vamos tan acostumbrados a ver hacia atrás que no notamos que el precipicio que tenemos adelante no es el mismo que dejamos atrás. Ya no hay calles de regreso, solo elecciones diarias entre lo que creemos merecer y lo que dejamos que nos den. La realidad va tan veloz que el espejo se empaña de puro sudor. Y todavía hay quien se pregunta, con el reflector apuntándole a la cara, por qué ya no vemos nada claro.

— El Espejo Retrovisor

Columnista. Cinico. Observador.

ShareTweetSend
Anterior

Impersonal — 20 de agosto de 2026 | Edición para el café

Siguiente

Impersonal — 21 de agosto de 2026 | Edición para el café

Related Columnas

impersonal

Impersonal — 25 de agosto de 2026

25 agosto, 2026
impersonal

Impersonal — 24 de agosto de 2026

24 agosto, 2026
impersonal

Impersonal — 18 de agosto de 2026

18 agosto, 2026
impersonal

Impersonal — 5 de agosto de 2026

5 agosto, 2026
impersonal

Impersonal — 3 de agosto de 2026

3 agosto, 2026
impersonal

Impersonal — 2 de agosto de 2026

2 agosto, 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Quienes Somos, porqué lo hacemos
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Aviso Legal
  • Aviso de Privacidad