Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
26 de junio de 2026
Claro, los reflectores apuntan a la Fiesta Mundialista 2026, a los festivales europeos donde SonArte lleva talento chihuahuense, a la gobernadora Maru dando discursos en la CDMX sobre “vida y libertad”. Y mientras tanto, en una calle de Juárez, dos bebés recibieron balas en lugar de biberones. Pero tranquilos: la Secretaría de Economía está muy ocupada respaldando una planta de amoníaco en Ohuira y la UNAM firmando convenios. La prioridad es la agenda, no las migajas de realidad que se caen de la mesa.
El INE, por su parte, aprueba crear cuatro nuevos partidos políticos nacionales. Porque lo que nos faltaba eran más siglas para disfrazar las mismas ambiciones. “Somos México” dicen unos, como si el país fuera un concurso de talentos donde cualquiera puede lanzarse al escenario. Y luego está la entrevista de Monsiváis que desata tormenta política: el cronista de la Ciudad ya se está riendo desde el más allá, viendo cómo sus palabras siguen siendo dinamita cuarenta años después. Claro, porque las frases del difunto pesan más que las promesas de los vivos.
Y mientras Banxico advierte que la economía está “delicada”, la Secretaría de Economía se felicita de ser potencia mundial en automotriz y electrónica. Un país que exporta coches pero no puede garantizar que dos infantes lleguen vivos a la noche. Un país que ofrece ayuda a Venezuela por sus sismos, pero no logra que sus propias calles dejen de temblar cada día.
La realidad vista desde el espejo retrovisor: ves los destellos de las luces de los festejos, los reflectores de las mañaneras, los discursos de solidaridad internacional. Pero en el reflejo del espejo, apenas alcanzas a distinguir las siluetas de dos cuerpos pequeños cubiertos con sábanas blancas. Y te das cuenta de que el espejo no miente: solo devuelve lo que hemos decidido mirar de reojo, porque verlo de frente nos obligaría a frenar. Y nadie quiere frenar cuando la fiesta sigue.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
26 de junio de 2026
Claro, los reflectores apuntan a la Fiesta Mundialista 2026, a los festivales europeos donde SonArte lleva talento chihuahuense, a la gobernadora Maru dando discursos en la CDMX sobre “vida y libertad”. Y mientras tanto, en una calle de Juárez, dos bebés recibieron balas en lugar de biberones. Pero tranquilos: la Secretaría de Economía está muy ocupada respaldando una planta de amoníaco en Ohuira y la UNAM firmando convenios. La prioridad es la agenda, no las migajas de realidad que se caen de la mesa.
El INE, por su parte, aprueba crear cuatro nuevos partidos políticos nacionales. Porque lo que nos faltaba eran más siglas para disfrazar las mismas ambiciones. “Somos México” dicen unos, como si el país fuera un concurso de talentos donde cualquiera puede lanzarse al escenario. Y luego está la entrevista de Monsiváis que desata tormenta política: el cronista de la Ciudad ya se está riendo desde el más allá, viendo cómo sus palabras siguen siendo dinamita cuarenta años después. Claro, porque las frases del difunto pesan más que las promesas de los vivos.
Y mientras Banxico advierte que la economía está “delicada”, la Secretaría de Economía se felicita de ser potencia mundial en automotriz y electrónica. Un país que exporta coches pero no puede garantizar que dos infantes lleguen vivos a la noche. Un país que ofrece ayuda a Venezuela por sus sismos, pero no logra que sus propias calles dejen de temblar cada día.
La realidad vista desde el espejo retrovisor: ves los destellos de las luces de los festejos, los reflectores de las mañaneras, los discursos de solidaridad internacional. Pero en el reflejo del espejo, apenas alcanzas a distinguir las siluetas de dos cuerpos pequeños cubiertos con sábanas blancas. Y te das cuenta de que el espejo no miente: solo devuelve lo que hemos decidido mirar de reojo, porque verlo de frente nos obligaría a frenar. Y nadie quiere frenar cuando la fiesta sigue.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

