Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
15 de junio de 2026
Pero no pasa nada: Sheinbaum sale a decir que el que apuesta contra México siempre pierde, como si el problema fueran los apostadores y no las malas jugadas. La señora tiene razón en algo: en esta cancha, siempre hay alguien tratando de meter gol en propia portería. Mientras tanto, el zar antidrogas de Trump también anda haciendo declaraciones — promete ir contra políticos que protejan cárteles, justo en el mismo mes en que acordamos acciones inmediatas de gran impacto contra el crimen organizado. Parece que lo único que nos une con Estados Unidos es el miedo a que se caiga el T-MEC y la esperanza de que el petróleo barato nos dé un respiro. El precio del crudo se desplomó por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán — una buena noticia que, por supuesto, nadie celebrará porque aquí todo lo convertimos en drama.
Hablando de dramas: la CNTE sigue firme en su huelga nacional, porque al gobierno se le ocurrió proponerles algo que ellos llaman “reforma” y ellos llaman “traición”. Y mientras los maestros discuten en las calles, en Chihuahua Morena instala su Consejo Municipal más grande del país para defender la transformación — justo cuando Andrea Chávez denuncia que la gobernadora Maru Campos lleva doce días sin aparecer. En un estado donde llueve ligero y hace calor, lo único que no cambia es la temperatura política: siempre hirviendo.
La realidad es que vivimos en un país donde el Mundial se convierte en una excusa para que la élite se vista de gala mientras el resto ve el partido desde la banqueta. Y cuando miramos por el espejo retrovisor, vemos que las cosas apenas cambian: los mismos privilegios, las mismas promesas rotas, el mismo circo con diferente logotipo. Al final, lo único que nos queda claro es que el pasado siempre se repite, pero ahora con mejor coreografía.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
15 de junio de 2026
Pero no pasa nada: Sheinbaum sale a decir que el que apuesta contra México siempre pierde, como si el problema fueran los apostadores y no las malas jugadas. La señora tiene razón en algo: en esta cancha, siempre hay alguien tratando de meter gol en propia portería. Mientras tanto, el zar antidrogas de Trump también anda haciendo declaraciones — promete ir contra políticos que protejan cárteles, justo en el mismo mes en que acordamos acciones inmediatas de gran impacto contra el crimen organizado. Parece que lo único que nos une con Estados Unidos es el miedo a que se caiga el T-MEC y la esperanza de que el petróleo barato nos dé un respiro. El precio del crudo se desplomó por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán — una buena noticia que, por supuesto, nadie celebrará porque aquí todo lo convertimos en drama.
Hablando de dramas: la CNTE sigue firme en su huelga nacional, porque al gobierno se le ocurrió proponerles algo que ellos llaman “reforma” y ellos llaman “traición”. Y mientras los maestros discuten en las calles, en Chihuahua Morena instala su Consejo Municipal más grande del país para defender la transformación — justo cuando Andrea Chávez denuncia que la gobernadora Maru Campos lleva doce días sin aparecer. En un estado donde llueve ligero y hace calor, lo único que no cambia es la temperatura política: siempre hirviendo.
La realidad es que vivimos en un país donde el Mundial se convierte en una excusa para que la élite se vista de gala mientras el resto ve el partido desde la banqueta. Y cuando miramos por el espejo retrovisor, vemos que las cosas apenas cambian: los mismos privilegios, las mismas promesas rotas, el mismo circo con diferente logotipo. Al final, lo único que nos queda claro es que el pasado siempre se repite, pero ahora con mejor coreografía.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

