Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
7 de junio de 2026
Si el infierno tuviera un departamento de relaciones públicas, contrataría a los mismos funcionarios que aseguran que 140 cuerpos sin identificar en un crematorio de Ciudad Juárez son solo “una estadística incómoda”. Porque cuando el narco convierte cuevas en cárceles y el Estado hace como que no ve, lo único que falta es que alguien diga “es que la burocracia”.La noticia de los desaparecidos que el crimen organizado esclaviza en las cuevas de Chihuahua no es un caso aislado, es un capítulo más de una novela de terror que llevamos décadas leyendo sin pasar la página. Y mientras tanto, la presidenta Sheinbaum agradece el respaldo de AMLO mientras señala una “campaña de ultraderecha” — como si el verdadero problema fueran las críticas y no los 140 cuerpos que nadie se ha molestado en identificar. La independencia judicial, la económica, la política: todas son ficciones que nos contamos para no aceptar que el país funciona gracias a un pacto tácito entre el poder legal y el ilegal.
Y hablando de pactos, el PAN organiza su “terremoto nacional simultáneo” mientras en Metepec un alcalde irrumpe en un club deportivo con escoltas armados. Ah, pero luego se rasgan las vestiduras por la revocación de visas. Claro, porque la verdadera tragedia no es que el narco tenga más poder que el gobierno en regiones enteras, sino que a un político mexicano le nieguen la entrada a Disneylandia. El circo está completo: mientras unos entierran cuerpos en fosas, otros entierran la dignidad nacional en disputas de reality show.
La realidad, vista desde el espejo retrovisor, siempre muestra lo mismo: una fila interminable de promesas rotas, de fosas comunes, de funcionarios que confunden gobernar con aguantar el dedo acusador. Y nosotros, atrapados en el asiento del copiloto, viendo cómo el país se deshace en el horizonte, preguntándonos si algún día aprenderemos a mirar hacia adelante sin que nos dé vergüenza lo que dejamos atrás.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

