Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
18 de mayo de 2026
Lo más hermoso del discurso oficial es cómo le ponen dignidad y orgullo a todo. Una marcha con banderas, sombreros y consignas bien coreadas: eso es amor por México, dicen. Pero pregúntale a los padres que esperan ocho años por un diagnóstico de una enfermedad rara si el orgullo les paga las consultas. O pregúntale a los alumnos de sexto de primaria que no saben dividir si la dignidad les resuelve el problema. El rezago educativo no es noticia nueva, es como el clima: todos se quejan, nadie hace nada.
Mientras tanto, en el Congreso de la Ciudad de México fomentan la participación juvenil. ¿Participación juvenil en qué? ¿En elegir al próximo diputado que prometa cambiar el sistema y termine cambiándose de partido antes del periodo? En Córdoba y Orizaba ya están alistando nuevos rostros del PVEM para el 2027. Nuevos rostros, viejas mañas. Es como cambiarle el filtro a una foto de un desastre: la imagen se ve más bonita, pero los escombros siguen ahí.
Y hablando de filtros: el nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea promete aranceles cero para el agro. Suena bonito, como cuando te dicen que la dieta empieza el lunes. Mientras tanto, la inflación y la baja inversión nos tienen más débiles que un chiste de mal gusto en una cena de políticos. El T-MEC va a reactivar la inversión en 2027, dicen. ¡Faltan meses! Y en México no hablamos de dinero en casa, como si el dinero fuera un tema de mal gusto. Claro, si habláramos de dinero tendríamos que hablar de dónde se va.
Lo más insólito del día, sin embargo, no es el error del arquero de Cruz Azul ni el tenista que perdió por time violation en pleno match point. Es eso de que la presidenta de Morena diga que la marcha en Chihuahua fue con “dignidad, orgullo y amor por México”. Y al mismo tiempo, en Milenio titulan “El fracaso de Morena en Chihuahua”. Ambos tienen razón, y esa es la peor parte de la realidad: que dos verdades opuestas pueden coexistir sin que nadie se sonroje.
Lo único que no miente, inexplicablemente, es la sandía que mató a toda una familia en una cena. Todavía las autoridades no descifran el misterio. Pero seguro que pronto habrá un político declarando que fue un acto de amor por la fruta nacional.
— Piter Parker
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
18 de mayo de 2026
Lo más hermoso del discurso oficial es cómo le ponen dignidad y orgullo a todo. Una marcha con banderas, sombreros y consignas bien coreadas: eso es amor por México, dicen. Pero pregúntale a los padres que esperan ocho años por un diagnóstico de una enfermedad rara si el orgullo les paga las consultas. O pregúntale a los alumnos de sexto de primaria que no saben dividir si la dignidad les resuelve el problema. El rezago educativo no es noticia nueva, es como el clima: todos se quejan, nadie hace nada.
Mientras tanto, en el Congreso de la Ciudad de México fomentan la participación juvenil. ¿Participación juvenil en qué? ¿En elegir al próximo diputado que prometa cambiar el sistema y termine cambiándose de partido antes del periodo? En Córdoba y Orizaba ya están alistando nuevos rostros del PVEM para el 2027. Nuevos rostros, viejas mañas. Es como cambiarle el filtro a una foto de un desastre: la imagen se ve más bonita, pero los escombros siguen ahí.
Y hablando de filtros: el nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea promete aranceles cero para el agro. Suena bonito, como cuando te dicen que la dieta empieza el lunes. Mientras tanto, la inflación y la baja inversión nos tienen más débiles que un chiste de mal gusto en una cena de políticos. El T-MEC va a reactivar la inversión en 2027, dicen. ¡Faltan meses! Y en México no hablamos de dinero en casa, como si el dinero fuera un tema de mal gusto. Claro, si habláramos de dinero tendríamos que hablar de dónde se va.
Lo más insólito del día, sin embargo, no es el error del arquero de Cruz Azul ni el tenista que perdió por time violation en pleno match point. Es eso de que la presidenta de Morena diga que la marcha en Chihuahua fue con “dignidad, orgullo y amor por México”. Y al mismo tiempo, en Milenio titulan “El fracaso de Morena en Chihuahua”. Ambos tienen razón, y esa es la peor parte de la realidad: que dos verdades opuestas pueden coexistir sin que nadie se sonroje.
Lo único que no miente, inexplicablemente, es la sandía que mató a toda una familia en una cena. Todavía las autoridades no descifran el misterio. Pero seguro que pronto habrá un político declarando que fue un acto de amor por la fruta nacional.
— Piter Parker
Columnista. Cinico. Observador.

