Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de octubre de 2026
El Río Bravo se salió de su cauce en Ciudad Juárez y, como buen mexicano, nadie lo detuvo en la aduana. Del otro lado, la frontera tiene más agujeros que excusa de político en campaña: pasa el agua, pasan las personas, pasa todo. Lo único que nunca cruza sin inspección es el dinero. ¿O a alguien le consta que a un fajo de billetes le piden la visa?
Los controles al azúcar importado se frenaron justo cuando su entrada se disparó mil quinientas cuarenta y dos por ciento. Ese número no cabe ni en una báscula de rancho. Nos desvelamos contando la sal de la tortilla mientras por la puerta trasera entra un tren de dulzura al que nadie le pone el alto.
La economía muestra señales mixtas, que es lo que uno dice cuando no puede decir que todo va mal sin que lo llamen agorero. El pronóstico del año se recorta a 1.5 por ciento y nos piden una política fiscal “más ambiciosa”, que traducido del idioma elegante significa que alguien va a pagar. Ese alguien, como siempre, vota.
Ahora resulta que robarle al fisco tiene apodo propio: huachicol fiscal. El mismo verbo, otra tubería. Y en paralelo alguien renuncia a su ciudadanía estadounidense, como si uno pudiera elegir a qué país dejar de deberle. Uno puede dejar de ser de un lugar; lo que no puede es dejar de deberle a dos.
En Ciudad Juárez arranca una jornada de crianza afectiva y fortalecimiento familiar. Buenos consejos en una ciudad donde el río se desborda y la aduana hace como que revisa. Los buenos consejos nunca sobran, pero llegan como las despensas: cuando la mesa ya se rompió.
A 58 años de Tlatelolco se siguen pidiendo los archivos del Ejército, y a 12 años de Ayotzinapa seguimos contando los mismos retratos. Eso es la realidad vista desde el espejo retrovisor: no anuncia nada nuevo, solo confirma que el pueblo en la plaza y las madres con las fotos llevan décadas en el mismo sitio. El espejo trae la advertencia de siempre, la de los coches: los objetos ahí siguen siendo más grandes, y más cercanos, de lo que parecen. Los de adelante ya los vimos. ¿Por qué seguimos esperando que el siguiente tramo del camino sea distinto?
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

