Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
19 de julio de 2026
Mientras tanto, en Chihuahua un gusano barrenador le sale caro a los ganaderos, en Zacatecas encuentran diez cuerpos con nombre y apellido, y en la Ciudad de México la presidenta se prepara para ver el partido final desde un avión militar. No es que viajar en avión militar esté mal, pero el simbolismo tiene la textura exacta de una cachetada con mano sudada. Uno se pregunta si la seguridad nacional da para llevar mandatarios al estadio pero no para que los alcaldes salgan vivos de su propio municipio.
El “voto por casa” que nos quieren meter desde el norte suena a juego de mesa donde todos pierden: tú votas, pero el que cuenta los votos ya sabe el resultado. Y mientras tanto los jóvenes oaxaqueños aprenden que la inclusión política es como el pozole sin carne: se ve bien, pero a la hora del hambre no te llena. Los cuatro frentes contra el crimen organizado en Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Baja California parecen más un parte meteorológico que un plan de seguridad: “Hoy, alta probabilidad de ejecutados con nubes de impunidad en el horizonte”.
Y luego está lo de las lechugas mexicanas causando diarrea explosiva en Estados Unidos. Ahí el humor negro se vuelve amargo porque, claro, todo lo que sale de México viene con sorpresa. Como si el país entero fuera un puesto de tacos donde el cliente siempre pregunta si el agua es de garrafón. El problema no es la lechuga, es que hemos normalizado que todo lo mexicano venga con un “pero”.
Al final del día, el espejo retrovisor nos devuelve una imagen desgastada: vemos el pasado con claridad —los errores repetidos, las promesas que se fueron con el Mundial, los políticos que usan el avión de la fuerza aérea como si fuera Uber—, pero el parabrisas está empañado. La realidad vista desde atrás siempre es más nítida porque ya pasó. Lo que duele es saber que, aunque mires fijamente hacia adelante, el país sigue manejando viendo únicamente por el retrovisor.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
19 de julio de 2026
Mientras tanto, en Chihuahua un gusano barrenador le sale caro a los ganaderos, en Zacatecas encuentran diez cuerpos con nombre y apellido, y en la Ciudad de México la presidenta se prepara para ver el partido final desde un avión militar. No es que viajar en avión militar esté mal, pero el simbolismo tiene la textura exacta de una cachetada con mano sudada. Uno se pregunta si la seguridad nacional da para llevar mandatarios al estadio pero no para que los alcaldes salgan vivos de su propio municipio.
El “voto por casa” que nos quieren meter desde el norte suena a juego de mesa donde todos pierden: tú votas, pero el que cuenta los votos ya sabe el resultado. Y mientras tanto los jóvenes oaxaqueños aprenden que la inclusión política es como el pozole sin carne: se ve bien, pero a la hora del hambre no te llena. Los cuatro frentes contra el crimen organizado en Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Baja California parecen más un parte meteorológico que un plan de seguridad: “Hoy, alta probabilidad de ejecutados con nubes de impunidad en el horizonte”.
Y luego está lo de las lechugas mexicanas causando diarrea explosiva en Estados Unidos. Ahí el humor negro se vuelve amargo porque, claro, todo lo que sale de México viene con sorpresa. Como si el país entero fuera un puesto de tacos donde el cliente siempre pregunta si el agua es de garrafón. El problema no es la lechuga, es que hemos normalizado que todo lo mexicano venga con un “pero”.
Al final del día, el espejo retrovisor nos devuelve una imagen desgastada: vemos el pasado con claridad —los errores repetidos, las promesas que se fueron con el Mundial, los políticos que usan el avión de la fuerza aérea como si fuera Uber—, pero el parabrisas está empañado. La realidad vista desde atrás siempre es más nítida porque ya pasó. Lo que duele es saber que, aunque mires fijamente hacia adelante, el país sigue manejando viendo únicamente por el retrovisor.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

