Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
19 de julio de 2026
Mientras los genios de la política discuten si votar desde el celular o con la huella digital, en Chihuahua el ganado se está pudriendo por el gusano barrenador, en Zacatecas matan exalcaldes como si fueran piñatas y en la frontera los tiempos de espera para cruzar siguen siendo más largos que una telenovela turca. Pero no, hay que modernizar las elecciones. Es como ponerle cortinas nuevas a una casa que se está cayendo a pedazos.
La presidenta, por cierto, se va a la final del Mundial en avión militar. No sé si lleva la selección en la bodega o espera que el prestigio del uniforme verde olivo le dé suerte. Mientras tanto, el consumo privado lleva 15 meses de expansión, que en términos llanos significa que la gente sigue gastando en frijoles y gasolina, no en viajes a Cancún. Y BlackRock, ese oráculo de las finanzas, ya advirtió que las revisiones anuales del TMEC van a traer más incertidumbre que un volado en el aire.
El colmo es que, en medio de todo, la diócesis de Ciudad Juárez apoya las acciones legales contra el ICE. O sea, la iglesia metida en pleitos migratorios, mientras en el norte un gusano amenaza con cerrar las exportaciones de carne. ¿En qué mundo vivimos donde lo más urgente es litigar contra una agencia extranjera y no fumigar los establos?
La realidad, vista desde el espejo retrovisor, siempre nos muestra el mismo paisaje: un país que corre hacia atrás mientras acelera hacia adelante. Cambiamos el nombre de los problemas, pero las soluciones siguen siendo las mismas promesas en espiral. Y uno, aquí, escribiendo en un cubículo con olor a café quemado, preguntándose si el voto por casa no será, al final, la cortina de humo perfecta para que no veamos que la casa se quema.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
19 de julio de 2026
Mientras los genios de la política discuten si votar desde el celular o con la huella digital, en Chihuahua el ganado se está pudriendo por el gusano barrenador, en Zacatecas matan exalcaldes como si fueran piñatas y en la frontera los tiempos de espera para cruzar siguen siendo más largos que una telenovela turca. Pero no, hay que modernizar las elecciones. Es como ponerle cortinas nuevas a una casa que se está cayendo a pedazos.
La presidenta, por cierto, se va a la final del Mundial en avión militar. No sé si lleva la selección en la bodega o espera que el prestigio del uniforme verde olivo le dé suerte. Mientras tanto, el consumo privado lleva 15 meses de expansión, que en términos llanos significa que la gente sigue gastando en frijoles y gasolina, no en viajes a Cancún. Y BlackRock, ese oráculo de las finanzas, ya advirtió que las revisiones anuales del TMEC van a traer más incertidumbre que un volado en el aire.
El colmo es que, en medio de todo, la diócesis de Ciudad Juárez apoya las acciones legales contra el ICE. O sea, la iglesia metida en pleitos migratorios, mientras en el norte un gusano amenaza con cerrar las exportaciones de carne. ¿En qué mundo vivimos donde lo más urgente es litigar contra una agencia extranjera y no fumigar los establos?
La realidad, vista desde el espejo retrovisor, siempre nos muestra el mismo paisaje: un país que corre hacia atrás mientras acelera hacia adelante. Cambiamos el nombre de los problemas, pero las soluciones siguen siendo las mismas promesas en espiral. Y uno, aquí, escribiendo en un cubículo con olor a café quemado, preguntándose si el voto por casa no será, al final, la cortina de humo perfecta para que no veamos que la casa se quema.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

