Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
5 de octubre de 2026
Ernesto Ruffo dice que a él lo regresaron a la política, que lo revivieron. Y tiene razón: en este país la política es una sesión espiritista donde los muertos no descansan porque nadie les apaga el micrófono. Se retiran, juran que se van y, a los tres años, ahí están otra vez, más pálidos, más solemnes, contando la misma historia con otro saco. ¿A quién le rezan para que un cadáver vuelva a pedir el voto?
Mientras los finados caminan otra vez, quieren meter en la Constitución el reconocimiento a los migrantes que se fueron. Suena noble, hasta que uno recuerda que esa nacionalidad se usa como arma: se agita como bandera cuando conviene y se suelta como lastre cuando estorba. Al migrante se le abraza en el discurso y se le cobra en la ventanilla.
Y en medio del ruido, la Guardia Nacional adopta a Comando, un perrito de siete kilos que ya aprendió a posar para las cámaras. Buena jugada: mientras en Torreón procesan a unos gemelos por homicidio, en Álvaro Obregón matan a un hombre y en la frontera vuelan balas contra agentes estadounidenses, el Estado nos ofrece un perro. No un policía que responda ni un funcionario que renuncie: un perrito con uniforme emocional.
Los analistas, entretanto, elevan el pronóstico del PIB y ven mejor clima para los negocios. Mejor clima, claro. El mismo que trae tolvaneras a Chihuahua y que de pronto frena la entrada de azúcar porque su importación subió más de mil quinientas veces. Hasta el dulce llegó con tenis. La economía mejora en el papel, ese país donde nadie vive.
Y aquí viene lo incómodo. Uno mira el retrovisor y no ve un desastre nuevo: ve el mismo desastre con ropa distinta. Los revividos que vuelven, los migrantes que se van, los perros que posan, los muertos que se cuentan como cifras y las buenas intenciones que se firman en el diario oficial. La realidad vista desde el espejo retrovisor siempre se ve un poco más chica, un poco más borrosa, y siempre, siempre, ya pasó. Lo único que no alcanzamos a ver es lo que viene, y por eso lo repetimos.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

