Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
20 de julio de 2026
Mientras la selección argentina mordía el polvo y los reflectores del Mundial nos pintaban como sede decente —milagro que no se cayó el techo de un estadio—, en el norte los cuatro frentes del poder se disputaban el verdadero partido: Baja California, Sinaloa, Tamaulipas y Sonora, donde el crimen organizado no necesita boleto para entrar. Sheinbaum regresa de la final con un abrazo diplomático y una guerra de tribunales con Estados Unidos, como si el arbitraje internacional fuera a resolver lo que en las calles se mide con sangre.
Y mientras tanto, en Tamaulipas una niña de 13 años muere dentro de un campamento militarizado. No hubo silbatazo, no hubo VAR, no hubo tiempo de compensación. La madre exige justicia, pero aquí la justicia es como el gol fantasma: todos lo vemos, nadie lo cuenta. En Chihuahua, Julián LeBarón tropieza con su propio partido mientras busca gobernarlo en 2027, y la Diócesis de Ciudad Juárez apoya acciones legales contra el ICE, como si rezar sirviera para detener la maquinaria que engulle migrantes a diario.
Ernesto Ruffo Appel —sí, el de la transparencia y la buena conciencia— hoy duerme con prisión preventiva por huachicol ferroviario. El progreso, ese mismo que nos venden con centros de datos en Tijuana y salarios que suben según la OCDE, resulta que también tiene un pasajero clandestino: la corrupción viaja en primera clase. Taiwán nos dispara exportaciones tecnológicas, pero las armas que nunca disparan son las que matan la economía y la paz social, según un estudio que nadie leerá porque estamos muy ocupados celebrando goles ajenos.
Y entonces, desde el espejo retrovisor, lo que vemos no es el futuro que prometieron, sino el polvo de un camino que nunca tomamos. España es campeón, México fue sede, la lechuga iceberg tiene ciclospora en 27 estados, y el convenio hídrico con Israel provoca movilizaciones en Chihuahua. La realidad siempre llega cuando el partido ya terminó, cuando las luces del estadio se apagan y solo queda el eco de una promesa rota. Pero uno sigue conduciendo, mirando hacia atrás, preguntándose si el próximo semáforo estará en verde o si el volante, como siempre, no responde.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
20 de julio de 2026
Mientras la selección argentina mordía el polvo y los reflectores del Mundial nos pintaban como sede decente —milagro que no se cayó el techo de un estadio—, en el norte los cuatro frentes del poder se disputaban el verdadero partido: Baja California, Sinaloa, Tamaulipas y Sonora, donde el crimen organizado no necesita boleto para entrar. Sheinbaum regresa de la final con un abrazo diplomático y una guerra de tribunales con Estados Unidos, como si el arbitraje internacional fuera a resolver lo que en las calles se mide con sangre.
Y mientras tanto, en Tamaulipas una niña de 13 años muere dentro de un campamento militarizado. No hubo silbatazo, no hubo VAR, no hubo tiempo de compensación. La madre exige justicia, pero aquí la justicia es como el gol fantasma: todos lo vemos, nadie lo cuenta. En Chihuahua, Julián LeBarón tropieza con su propio partido mientras busca gobernarlo en 2027, y la Diócesis de Ciudad Juárez apoya acciones legales contra el ICE, como si rezar sirviera para detener la maquinaria que engulle migrantes a diario.
Ernesto Ruffo Appel —sí, el de la transparencia y la buena conciencia— hoy duerme con prisión preventiva por huachicol ferroviario. El progreso, ese mismo que nos venden con centros de datos en Tijuana y salarios que suben según la OCDE, resulta que también tiene un pasajero clandestino: la corrupción viaja en primera clase. Taiwán nos dispara exportaciones tecnológicas, pero las armas que nunca disparan son las que matan la economía y la paz social, según un estudio que nadie leerá porque estamos muy ocupados celebrando goles ajenos.
Y entonces, desde el espejo retrovisor, lo que vemos no es el futuro que prometieron, sino el polvo de un camino que nunca tomamos. España es campeón, México fue sede, la lechuga iceberg tiene ciclospora en 27 estados, y el convenio hídrico con Israel provoca movilizaciones en Chihuahua. La realidad siempre llega cuando el partido ya terminó, cuando las luces del estadio se apagan y solo queda el eco de una promesa rota. Pero uno sigue conduciendo, mirando hacia atrás, preguntándose si el próximo semáforo estará en verde o si el volante, como siempre, no responde.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

