Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
10 de octubre de 2026
México va a recortarle el presupuesto a la oficina que persigue a los corruptos justo cuando la OCDE nos cuelga la medalla de sexta economía con mayor avance. Es como engordar al gato para luego quejarse de que el ratón hace fiesta. La corrupción no se combate en los rankings: se combate en la caja. Y a esa caja, con esta tijera, le están quitando el piso.
Y ojo, que el IMEF sube su pronóstico del PIB, los números sonríen, la recesión ajena nos vino a convenir por pura desgracia de otros. Remamos en la cresta de una ola que no es nuestra. Precioso. Mientras tanto, al gasto anticorrupción lo mandan a dieta y en el ranking mundial nos dejan en el mismo escalón, como al alumno que pasa de panzazo y de pilón le recortan el sueldo al maestro.
De pasada, la Ley de Economía Digital avanza en el Congreso para cambiar cómo pagamos. Dinero que se vuelve invisible, billetes que se desvanecen en el aire. Maravilloso: cuando el dinero ya no se ve, la vigilancia se queda tuerta. El peso se vuelve fantasma, y los fantasmas no le rinden cuentas a nadie.
Y en Chihuahua, la Guardia Nacional adopta a Comando, un perrito de veintiún centímetros y siete kilos de ternura institucional. Se lleva cámaras, aplausos y corazones. Qué bonito. Pero conviene recordar la regla vieja: cuando te muestran un cachorro con uniforme, es porque la cartera está abierta en otra mesa. La ternura es el humo más barato que existe.
Mientras, a los trabajadores del IMSS los encapsulan sobre Reforma, un microsismo de 2.2 grados despierta a Tlalpan como quien toca la puerta y se va, y otro huracán se fortalece rumbo a la costa. Temblores chiquitos que siempre anuncian los grandes. Y en Oaxaca matan a otro periodista. Ese dato, por pura costumbre, ya casi no duele: se archiva como una campanita lejana en el oído del que lee.
Entonces uno voltea al espejo retrovisor y ahí está la verdad sin maquillaje. Llevamos décadas recortando justo aquello que impide que todo se pudra, y años creyendo que un decimal del PIB nos va a bautizar. La realidad no se mira hacia adelante: siempre se ve hacia atrás, siempre es la víspera de lo mismo. El día que aprendamos a leer ese retrovisor sin orgullo, quizá entendamos que el problema nunca fue el camino, sino el que va manejando.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

