Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
26 de septiembre de 2026
Mientras 139 militares estadounidenses cruzaban a Chihuahua con armamento y cara de ejercicio conjunto, el ganado chihuahuense reanudaba su exportación al mismo país tras el susto del gusano barrenador. Ahí está el resumen nacional: las vacas entran con papeles en regla y los soldados con rifles, y ninguna de las dos cosas parece extrañarnos. En esta vecindad ya nadie sabe quién cuida la puerta y quién entra por la ventana. ¿A quién le pedimos visa, al establo o al batallón?
Y del sur llega el otro manual. En Juchitán, un alcalde detenido, una trama de extorsión que salpica a medio territorio, y la respuesta del Congreso de Oaxaca fue elegante: desaparecer los poderes del municipio. Es como descubrir cucarachas en la cocina y demoler la casa. Jara se queda con el control del terreno y nosotros con la duda de si el problema era el alcalde o el modelo.
Arriba, en cambio, todo es miel. La OCDE mejora el pronóstico, la actividad perfila un 2.5 por ciento, el IGAE subió 0.8 en julio y se prometen 55 mil millones de dólares de inversión extranjera. Números redondos, de los que se aplauden en foro con café gratis. El detalle es que la inflación repunta justo en Juárez y Chihuahua, donde el dinero se gasta antes de llegar a la quincena. La economía crece en las gráficas y se encoge en la carnicería. Lo del T-MEC postergado no nos asusta, dicen. Claro: el miedo ya lo gastamos en la tortilla.
Y en la ONU se pronuncia soberanía como conjuro: respaldo a Cuba, reconocimiento a Palestina, renovar el organismo. Bellas palabras, todas a distancia prudente del soldado con armamento recién instalado en la frontera norte. La soberanía, como el amor, se declara mejor por teléfono.
Al final queda esto: un país que exporta ganado, importa soldados, despide municipios y presume crecimiento. Todo se resuelve, todo se anota en la gráfica. Y solo cuando volvemos la cabeza entendemos el chiste: la realidad la vemos desde el espejo retrovisor, por eso se ve pequeña, lejana, inofensiva. Nos da tiempo de sonreír antes de recordar que lo que viene de frente nunca aparece en ese vidrio.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
26 de septiembre de 2026
Mientras 139 militares estadounidenses cruzaban a Chihuahua con armamento y cara de ejercicio conjunto, el ganado chihuahuense reanudaba su exportación al mismo país tras el susto del gusano barrenador. Ahí está el resumen nacional: las vacas entran con papeles en regla y los soldados con rifles, y ninguna de las dos cosas parece extrañarnos. En esta vecindad ya nadie sabe quién cuida la puerta y quién entra por la ventana. ¿A quién le pedimos visa, al establo o al batallón?
Y del sur llega el otro manual. En Juchitán, un alcalde detenido, una trama de extorsión que salpica a medio territorio, y la respuesta del Congreso de Oaxaca fue elegante: desaparecer los poderes del municipio. Es como descubrir cucarachas en la cocina y demoler la casa. Jara se queda con el control del terreno y nosotros con la duda de si el problema era el alcalde o el modelo.
Arriba, en cambio, todo es miel. La OCDE mejora el pronóstico, la actividad perfila un 2.5 por ciento, el IGAE subió 0.8 en julio y se prometen 55 mil millones de dólares de inversión extranjera. Números redondos, de los que se aplauden en foro con café gratis. El detalle es que la inflación repunta justo en Juárez y Chihuahua, donde el dinero se gasta antes de llegar a la quincena. La economía crece en las gráficas y se encoge en la carnicería. Lo del T-MEC postergado no nos asusta, dicen. Claro: el miedo ya lo gastamos en la tortilla.
Y en la ONU se pronuncia soberanía como conjuro: respaldo a Cuba, reconocimiento a Palestina, renovar el organismo. Bellas palabras, todas a distancia prudente del soldado con armamento recién instalado en la frontera norte. La soberanía, como el amor, se declara mejor por teléfono.
Al final queda esto: un país que exporta ganado, importa soldados, despide municipios y presume crecimiento. Todo se resuelve, todo se anota en la gráfica. Y solo cuando volvemos la cabeza entendemos el chiste: la realidad la vemos desde el espejo retrovisor, por eso se ve pequeña, lejana, inofensiva. Nos da tiempo de sonreír antes de recordar que lo que viene de frente nunca aparece en ese vidrio.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

