Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
4 de septiembre de 2026
Si este país fuera una farmacia, tendríamos el anaquel de exportaciones repleto —125 mil millones de dólares en tecnología— y al fondo, en la cava, casi 98 mil cuerpos esperando su acta de defunción. Pero no se asusten, que para eso están las recetas de ocasión: ahora resulta que criminalizar a los menores que el crimen organizado recluta es “política barata”. Pregunto desde la fila: ¿y la política cara, en qué moneda se paga, en cadáveres?
Que una voz con autoridad moral tenga que explicar en una universidad que los niños no son delincuentes sino víctimas es como si alguien tuviera que aclarar que el fuego quema. Pero bienvenidos a México, donde lo obvio necesita conferencia de prensa, y lo urgente se atiende cuando el calendario electoral lo permita.
Mientras tanto, el país presume récords: nunca habíamos vendido tanta tecnología a Estados Unidos. Somos los campeones mundiales de la exportación, los reyes del envío, los Messi de la mercancía. Pero adentro, en el territorio que debería estar orgulloso de producir tanto, las morgues se convierten en el único inventario que crece sin permiso. Casi 98 mil cuerpos en un año. Eso no es una cifra: es un continente de dolor con número de folio.
Y luego está el banquete de los optimistas: los analistas suben la previsión del PIB a 1.30 por ciento. Excelente, vamos de poquito en poquito, como quien sube una escalera eléctrica que baja. El país necesita el grado de inversión, pero con una economía que camina en sandalias por un piso de lava, el siguiente Paquete Económico parece más un examen final que una oportunidad. Si reprueba, nos quitan la calificación. Si aprueba, nos piden más tarea.
Quizá por eso algunos políticos se van a Washington a jugar a la política internacional, mientras aquí los operativos en centros de rehabilitación de Ciudad Juárez dejan tres detenidos y la Torre Centinela se inaugura como si la vigilancia fuera un monumento. La realidad es tozuda: no se arregla con reflectores, se arregla con verdad. Y la verdad no usa corbata ni tiene fotogénica.
Miro por el espejo retrovisor y veo los cuerpos que ya pasaron, los niños que ya perdieron la infancia, las promesas que se quedaron en el asiento trasero. Lo grave no es que miremos atrás; lo grave es que manejamos hacia adelante como si lo que dejamos no nos fuera a alcanzar jamás. Pero alcanza, siempre alcanza. La realidad no perdona ni cuando la ves venir.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
4 de septiembre de 2026
Si este país fuera una farmacia, tendríamos el anaquel de exportaciones repleto —125 mil millones de dólares en tecnología— y al fondo, en la cava, casi 98 mil cuerpos esperando su acta de defunción. Pero no se asusten, que para eso están las recetas de ocasión: ahora resulta que criminalizar a los menores que el crimen organizado recluta es “política barata”. Pregunto desde la fila: ¿y la política cara, en qué moneda se paga, en cadáveres?
Que una voz con autoridad moral tenga que explicar en una universidad que los niños no son delincuentes sino víctimas es como si alguien tuviera que aclarar que el fuego quema. Pero bienvenidos a México, donde lo obvio necesita conferencia de prensa, y lo urgente se atiende cuando el calendario electoral lo permita.
Mientras tanto, el país presume récords: nunca habíamos vendido tanta tecnología a Estados Unidos. Somos los campeones mundiales de la exportación, los reyes del envío, los Messi de la mercancía. Pero adentro, en el territorio que debería estar orgulloso de producir tanto, las morgues se convierten en el único inventario que crece sin permiso. Casi 98 mil cuerpos en un año. Eso no es una cifra: es un continente de dolor con número de folio.
Y luego está el banquete de los optimistas: los analistas suben la previsión del PIB a 1.30 por ciento. Excelente, vamos de poquito en poquito, como quien sube una escalera eléctrica que baja. El país necesita el grado de inversión, pero con una economía que camina en sandalias por un piso de lava, el siguiente Paquete Económico parece más un examen final que una oportunidad. Si reprueba, nos quitan la calificación. Si aprueba, nos piden más tarea.
Quizá por eso algunos políticos se van a Washington a jugar a la política internacional, mientras aquí los operativos en centros de rehabilitación de Ciudad Juárez dejan tres detenidos y la Torre Centinela se inaugura como si la vigilancia fuera un monumento. La realidad es tozuda: no se arregla con reflectores, se arregla con verdad. Y la verdad no usa corbata ni tiene fotogénica.
Miro por el espejo retrovisor y veo los cuerpos que ya pasaron, los niños que ya perdieron la infancia, las promesas que se quedaron en el asiento trasero. Lo grave no es que miremos atrás; lo grave es que manejamos hacia adelante como si lo que dejamos no nos fuera a alcanzar jamás. Pero alcanza, siempre alcanza. La realidad no perdona ni cuando la ves venir.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

