Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de septiembre de 2026
Si la política mexicana fuera serie, La Casa de los Mañosos sería el capítulo donde la ficción se rinde ante una realidad descarada: gobernadores en orden alfabético, informes sin arengas y el INE discutiendo si un emblema se parece a otro. El rating no lo salva nadie, ni con inteligencia artificial. ¿Alguien sabe dónde quedó el control remoto?
Que una sátira política genere polémica nacional es señal de que la caricatura ya no necesita exagerar. Los mañosos de la pantalla nacieron de un molde que la vida pública llenó con lodo y ocurrencias. El peligro no es que el público se ría de los personajes; el peligro es que ya no distinga entre la parodia y el noticiero.
La joya burocrática, sin embargo, es ver al INE rasgarse las vestiduras porque un partido quiere usar un emblema parecido al de otro. Como si la democracia mexicana dependiera del logotipo y no del contenido. Da risa; debería dar llanto. Porque mientras discuten sobre el color de la marca, el país se desdibuja solo, sin necesidad de réplica.
Y en Chihuahua, la unidad de Morena se desgrana como elote podrido. La disputa por la candidatura es un espejo de lo que el partido en el poder juró combatir: dedazo, grupo, ambición. Los maestros no aceptan plazas y los niños vuelven a clases con aulas vacías, pero a nadie le urge resolver eso cuando hay un cargo en disputa. En la frontera, un adolescente de catorce años fue arrastrado por el tren. Pero los reflectores apuntan a otra parte.
Por eso, cuando miro por el espejo retrovisor, no veo el futuro que prometen los analistas con su producto interno bruto mejorado y su inteligencia artificial de importación. Veo los pendientes que dejamos botados en el asiento trasero: la escuela sin maestro, el niño junto a la vía, la gobernadora que no fue invitada a la foto. La realidad avanza de frente, pero nadie se atreve a voltear atrás, porque el retrovisor no perdona, y lo que ahí se ve no sale en los informes. Esa es la única estadística que nadie quiere ajustar.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.
Impersonal
La realidad vista desde el espejo retrovisor
3 de septiembre de 2026
Si la política mexicana fuera serie, La Casa de los Mañosos sería el capítulo donde la ficción se rinde ante una realidad descarada: gobernadores en orden alfabético, informes sin arengas y el INE discutiendo si un emblema se parece a otro. El rating no lo salva nadie, ni con inteligencia artificial. ¿Alguien sabe dónde quedó el control remoto?
Que una sátira política genere polémica nacional es señal de que la caricatura ya no necesita exagerar. Los mañosos de la pantalla nacieron de un molde que la vida pública llenó con lodo y ocurrencias. El peligro no es que el público se ría de los personajes; el peligro es que ya no distinga entre la parodia y el noticiero.
La joya burocrática, sin embargo, es ver al INE rasgarse las vestiduras porque un partido quiere usar un emblema parecido al de otro. Como si la democracia mexicana dependiera del logotipo y no del contenido. Da risa; debería dar llanto. Porque mientras discuten sobre el color de la marca, el país se desdibuja solo, sin necesidad de réplica.
Y en Chihuahua, la unidad de Morena se desgrana como elote podrido. La disputa por la candidatura es un espejo de lo que el partido en el poder juró combatir: dedazo, grupo, ambición. Los maestros no aceptan plazas y los niños vuelven a clases con aulas vacías, pero a nadie le urge resolver eso cuando hay un cargo en disputa. En la frontera, un adolescente de catorce años fue arrastrado por el tren. Pero los reflectores apuntan a otra parte.
Por eso, cuando miro por el espejo retrovisor, no veo el futuro que prometen los analistas con su producto interno bruto mejorado y su inteligencia artificial de importación. Veo los pendientes que dejamos botados en el asiento trasero: la escuela sin maestro, el niño junto a la vía, la gobernadora que no fue invitada a la foto. La realidad avanza de frente, pero nadie se atreve a voltear atrás, porque el retrovisor no perdona, y lo que ahí se ve no sale en los informes. Esa es la única estadística que nadie quiere ajustar.
— El Espejo Retrovisor
Columnista. Cinico. Observador.

